Con el hipocampo la cigüeña tiene que volar al revés

En el caballito de mar los cables están colocados al revés. O tal vez no. La evolución reproductiva de este animal puede decirnos mucho sobre el trabajo de los genes que regulan los procesos de embarazo y parto.

Es un caso muy raro pero casos como este nos enseñan mucho sobre la conducta y evolución de los demás si llegamos a conocer los mecanismos involucrados. En otras palabras, el estudio de la excepción a la regla revela la amplitud de las posibilidades de un sistema, hasta dónde llega la potencialidad de los recursos que la vida tiene a su disposición.

El contemplar el gran panorama, más allá de lo que sucede a corta distancia, nos puede señalar la dirección de futuras investigaciones. La ciencia de la genética y sus beneficios se basa precisamente en lo que es posible cambiar o desarrollar a partir de lo que conocemos de lo que actualmente hay.

Volviendo al caso del hipocampo, el pez, no el órgano cerebral, no sabemos aún por qué es el macho el que tiene la función de mantener los huevos fecundados en su cuerpo.

¿Entonces quién es el macho y quién es la hembra?

Externamente no hay manera de diferenciar a los machos de las hembras. Para eso se debe determinar el tipo de gameto que el animal individual produce, si son huevos entonces el caballito de mar es sin duda una hembra. Las hembras depositan los huevos en un saco abdominal que los machos poseen.

En ese lugar son fertilizados por el semen que el señor libera. Unos 24 días después el gran acontecimiento tiene lugar y vemos un feliz padre-madre en medio de una nube de pequeños caballitos que, dependiendo de la especie, puede ser de ¡hasta 1.000 bebecitos!

La universidad de Sidney, Australia, lleva a cabo un estudio de la actividad genética durante tan extraño embarazo siguiéndole la pista a los genes que controlan actividades como la provisión de nutrientes, remoción de desperdicios, regulación de metabolismo, etc.

Lo interesante del asunto es que, a pesar de ser un proceso que en el caballito de mar está separado de todos los otros animales, los genes involucrados son prácticamente los mismos. A pesar de trabajar desde el polo opuesto en el hipocampo, la gestación y parto es esencialmente la misma en todos los mamíferos, reptiles y peces.

¿Por qué la evolución le da la vuelta a una fórmula probada a todo lo largo y ancho del reino animal: el macho fecunda y la hembra gesta? Nadie lo sabe todavía pero una respuesta como ésta puede que nos conduzca a entender más a la esencia de la vida.