Historias bizarras de algunas estrellas del rock

El rock es uno de los movimientos musicales de más grande influencia de la historia. Tal vez el otro único momento cuando la música le dio forma a todo un estilo de vida alrededor del mundo fue durante el neoclasicismo y fue culpa de Mozart, Haydn, Beethoven y compañía. Nadie puede dudar de que el mundo sería completamente diferente sin el rock.

Y dentro de este súper movimiento ha habido de todo, historias inspiradoras, sublimes, e historias extrañas, bizarras, locas. Eso sin contar las leyendas y mitos que nunca se podrán probar pero que forman parte del folclore del rock.

Lo que vamos a contar son historias, no cuentos, los hechos que vamos a referir sucedieron de verdad.

Ozzy Osbourne se dio un pase de hormigas

Ozzy es la oveja negra del rock (o una de ellas). Fundador de Black Sabbath, una de las bandas más importantes del heavy metal, es uno de las más exitosas figuras artísticas del siglo. Hay una infinidad de historias y anécdotas, cada una más loca que la otra, pero la que se lleva la corona fue la ocasión en 1984, durante un tour por los Estados Unidos, cuando aceptó un reto de Nikki Sixx para ver quién era el más osado (o el más loco) entre los dos. En medio de una inmensa borrachera y dentro de una nube de droga, Sixx se prendió fuego y Ozzy se acostó en el suelo y aspiró una hilera de hormigas por la nariz. Dicen que los insectos eran hormigas de fuego pero no lo creo porque si no los gritos todavía se escucharían.

 

Keith Richards con otra famosa esnifada

Cofundador de los inmortales Rolling Stones, excelente guitarrista y autor. También tuvo problemas serios de drogas que lo llevaron a la cárcel 5 veces. Una vez le preguntaron cuál fue la cosa más extraña que él jamás consumió. Keith respondió, “Mi padre”. Su padre había muerto en el año 2007 y después de ser cremado Keith pensó que consumiéndolo era la mejor manera de honrar a su progenitor. Mezcló las cenizas con cocaína y esnifó a todo pulmón. Él dijo que todo estuvo bien.

 

El poder destructivo de Keith Moon

Miembro de The Who, junto con ellos fue una de las figuras más exitosa de los años 1960 y 70. Se caracterizaba por su conducta destructiva durante los conciertos en donde acostumbraba romper los instrumentos. Una de sus actividades favoritas era sembrar la destrucción en los cuartos de hoteles, y el baño era su favorito, le encantaba hacer volar en pedazos la poceta con explosivos. En una ocasión el gerente del hotel le pidió que bajara el volumen de la música que molestaba a todos los demás huéspedes. Keith lo llamó al cuarto y voló el baño en 1.000 pedacitos justo en frente del gerente.