Algunos creen en él, otros no… ¿Qué es el “mal de ojo”?

¿Crees en supersticiones? Todos debemos admitir que en cierto momento le hemos temido a cierta leyenda o agüero conocido en nuestra zona. Ahora bien, tú puedes ser de los que piensa: “¡Creer en ese tipo de cosas es de ignorantes!” pero, lo cierto es que, el temor al mal de ojo no se limita a las tribus sudamericanas. Abogados italianos y granjeros de la India, así como hombres de negocios norteamericanos, también tiemblan ante el mal de ojo.

¿Qué es el mal de ojo?


Es la creencia de que algunas personas poseen el poder de hacerle daño a uno o incluso causarle la muerte con una simple mirada. Quizás usen esta mirada diabólica cuando envidian a alguien por su prosperidad. Además, se cree que muchas personas bien intencionadas poseen el mal de ojo y que su mirada puede causar daño a otros involuntariamente. ¿Compartes este miedo?

¿Hecho o ficción?


La mayoría de las obras de referencia que hay sobre este tema dicen que el temor al mal de ojo es una superstición. Puesto que la superstición se define como la “creencia en alguna influencia no explicable por la razón”, algunas personas creen que el temor al mal de ojo no es más que la imaginación de mentes débiles.

Es verdad que muchas historias sobre el mal de ojo son ficción. Por ejemplo: el temer que las personas bizcas o las que tienen cataratas o remolinos sean propensas a poseer el mal de ojo es un producto de la imaginación. O el creer que ha sido víctima de una mirada fatal cuando su bebé cae enfermo, su vaca muere o sus gallinas rehúsan poner, es ir más allá de lo que está justificado.

Sin embargo, tal como un fruto sólido se esconde bajo la gruesa cáscara de un coco, así también hay algunos hechos sólidos escondidos bajo la gruesa capa de cuentos acerca del mal de ojo. Así que apartemos la ficción y descubramos algunos hechos.

El origen del mal de ojo


La Enciclopædia of Religion and Ethics dice que los antiguos babilonios temían la influencia del mal de ojo. ¿Quién promovió ese temor? Los hechiceros y brujos babilonios. Estos se destacaban por los terribles sufrimientos que causaban a los que hechizaban con una mirada. Sin embargo, no hacían esto por poderes propios. ¿Quién les daba este poder? Criaturas espíritus llamadas demonios. El libro The Religion of Babylonia and Assyria explica: “Los brujos podían invocar a los demonios según su voluntad y colocar a las personas que querían bajo el poder de los demonios”.

Del mismo modo, el sagrado libro, la Biblia señala a los ángeles que se hicieron demonios como la fuente del “poder mágico”, según el libro de Judas 6. Como resultado, tales personas pueden ‘atar a otros con maleficios’, algunas veces por medio de los ojos. Así que el mal de ojo sí se basa en algunos hechos.

De modo que si vives en una comunidad donde los maleficios de brujos son parte de la vida diaria, no es de sorprender que tu temor al mal de ojo no se haya disipado. Sin embargo, sin importar lo amenazadores que puedan ser esos maleficios, ¿Deberías compartir el temor de tus vecinos? Pues nosotros lo dejamos aquí… La respuesta es para ti mismo.