La misteriosa muerte de Juan Pablo I ¿Qué sabes de ella?

El mundo entero fue sorprendido por la inesperada y extemporánea muerte de uno de los Papas de la nueva era. Juan Pablo I fue el resultado de una tendencia dentro de la iglesia católica de modernizar la imagen Papal ante los ojos del mundo.

Esta tendencia, de ofrecer al mundo un Papa con una actitud fresca y ligera, continuó con Juan Pablo II.

Juan Pablo I fue querido por el mundo católico de manera inmediata, especialmente por los jóvenes dentro de la iglesia y dentro del universo católico. Su carácter abierto, jocoso, le ganaron rápidamente el apodo del Papa sonriente. Tal parecía que la iglesia había cumplido lo que se propuso a pesar de que algunos cardenales mantenían la postura de que su nombramiento había sido un error y que la iglesia no estaba lista para un Papa con las características de Juan Pablo I.

Escasamente 33 días después Juan Pablo I estaba muerto. Las circunstancias de su muerte fueron misteriosas y la situación no se ha aclarado nunca a pesar de haber transcurrido ya 40 años. Antes al contrario, los detalles y escenarios se han vuelto complicados y sospechosos.

Para el momento de su nombramiento no se sabía que el Papa padeciera ninguna condición médica grave o delicada, no se sabía que siguiera algún tratamiento serio. Tomaba anticoagulantes pero la razón de ello no era especialmente grave.

JUAN PABLO I CON SU FUTURO SUCESOR JUAN PABLO II

Esa noche del 28 de septiembre de 1978 el Papa fue a la cama a la hora que ya se hacía costumbre después de 33 días de papado. En la mañana siguiente una de las hermanas que lo asistían, al ver que pasaba el tiempo y el Papa no salía, entró en sus aposentos. Lo encontró muerto, acostado en la cama, con un libro abierto en las manos. Constató que su piel estaba ya fría y observó las uñas muy oscuras.

El médico declaró la causa oficial de muerte como ataque al corazón. No hubo autopsia, según los reglamentos oficiales de la iglesia no se le puede practicar una a un Papa.

PAPA PABLO IV CON SU FUTURO SUCESOR JUAN PABLO I

Las teorías abundan, las elucubraciones abundan, las inconsistencias en los diferentes reportes abundan. Y cuando el río suena es porque piedras trae.

Incluso se habla de asesinato encargado por un grupo de oficiales del Banco del Vaticano que estarían implicados en corrupción y eran sospechosos de ser francmasones. Se dice que el Papa tenía, arrugada en sus manos, una nota llena de nombres. Esa nota nunca fue publicada pero oficialmente el rumor no ha sido negado tampoco.

¿Sería la famosa frase de “Que Dios los perdone por lo que han hecho”, dirigida al Colegio de Cardenales el día de su elección, una profecía de lo que le iba a suceder?

Juan Pablo I no tuvo tiempo de desarrollar ninguna idea o plan, no se sabrá nunca qué tenía planeado para llevar a cabo, nunca se sabrá qué rumbos habría tomado la iglesia si hubiera vivido más tiempo.

A él lo sucedió Juan Pablo II, uno de los más extraordinarios Papas que jamás hemos tenido.

¿Fue la corta vida papal de Juan Pablo I un compromiso divino para acelerar el importantísimo trabajo que llevó a cabo Juan Pablo II?