¿De qué eres capaz? ¡5 súper poderes muy humanos!

¿Admiras a quienes crean canciones que hacen llorar a otros? ¿Te maravillas al ver a aquellos que corren como el viento? ¿Qué tal de quienes crean nuevas tecnologías que cambian el mundo? ¿Son ellos superdotados? Pues los científicos están descubriendo que algunos de nosotros somos capaces de hazañas mucho más asombrosas, algunas de las cuales parecen más de súper héroes que humanas. De acuerdo, la mayoría de estas súper habilidades son probablemente genéticas, pero es divertido imaginar que cualquiera de nosotros podría desarrollar uno o dos con un poco de práctica.

1. Memoria eidética


Cierto, este podría ser un regalo o una maldición, según tu punto de vista. Algunas pocas personas tienen recuerdos casi perfectos de cada día de sus vidas. Dales una cita, incluso años en el pasado, y recuerden con notable detalle todo lo que les sucedió, y a veces incluso lo que sucedió en el resto del mundo. Un documental de 2010 llamado “Inolvidable” presentó a Brad Williams, una de esas personas con un extraordinario recuerdo autobiográfico. Antes de ir, deseando poder revivir todos los días de su vida, pause y respire. Claro, sería genial para esos momentos de felicidad (como tu primer amor o esa vez que obtuviste la única A en la final de química), pero no tan genial para esos otros días (todos sabemos cuáles) que probablemente sean los mejores dejado en el pasado nebuloso.

2. Eco localización


Los murciélagos lo hacen. Los delfines lo hacen Y aparentemente también lo hacen algunos humanos. Algunas personas dotadas, todas ciegas, han desarrollado la capacidad de “ver” objetos cercanos creando sonidos (por ejemplo, haciendo clic) y escuchando los ecos de retorno para detectar su tamaño, distancia y densidad. Dan Kish, quien perdió ambos ojos en la infancia por retinoblastoma (una forma agresiva de cáncer de ojo), es tan hábil en la eco localización (o “FlashSonar” como le gusta llamarlo) que puede andar en bicicleta por calles atestadas y senderos empinados de montaña. Incluso campamentos solos en el desierto durante semanas.

3. Síndrome de Savant


En la película “Rain Man”, Dustin Hoffman interpretó a un hombre severamente limitado por el autismo que, no obstante, mostró una notable capacidad para memorizar todos los nombres en la guía telefónica, entre otras gimnasias mentales. El síndrome de Savant aparece principalmente en personas con discapacidades del desarrollo. La mayoría de los sabios tienen problemas para llevar a cabo las tareas diarias más simples y las interacciones sociales, pero muestran brillo en un área. Por ejemplo, pueden ser excepcionalmente dotados musicalmente o artísticamente a una edad temprana o dotados de una capacidad cerebral prodigiosa que les permite calcular instantáneamente complicados cálculos matemáticos en sus cabezas.

4. Súper catadores


Alrededor del 25 por ciento de las personas tiene significativamente más papilas gustativas en la lengua, lo que les permite saborear sabores hasta tres veces más intensamente. No es de sorprender que haya un lado positivo y negativo de esta hipersensibilidad al sabor: los Súper catadores (también llamados comedores quisquillosos) tienen menos enfermedades cardíacas y son más delgados porque generalmente no les gusta el sabor de los alimentos grasos y azucarados, pero también pueden ser más propensos a cánceres porque tienden a evitar las verduras verdes también (en particular los tipos amargos como las coles de Bruselas y el repollo).

5. Ver auras


Llámalos locos, pero hay algunos entre nosotros que dicen ver colores luminosos o luz brillante alrededor de otras personas. La mayoría de los científicos niegan la existencia de un campo de energía humano visible, atribuyéndolo al poppycock psíquico o una forma inusual de sinestesia. Pero al menos un descubrimiento reciente debería hacer que incluso el investigador más escéptico se detuviera. Los científicos japoneses han demostrado que el cuerpo humano realmente emite pequeñas cantidades de luz visible. En otras palabras, literalmente resplandecemos durante el día y la noche, fluctuando en intensidad. Aunque esta luz es aparentemente demasiado débil para ser detectada por el ojo humano, aun así, debes preguntarte: ¿podrían algunas personas hipersensibles realmente ser aura-videntes?