Cerveza hecha en casa. ¡Si se puede…! ¡si se puede…!

Aquellos de nosotros que hemos tenido la oportunidad de visitar las instalaciones de una cervecería tal vez hayamos quedado impresionados del aura de complejidad del proceso. Hacer cerveza es una de esas cosas que están entre el arte y la ciencia y tenemos la impresión de sólo algunos afortunados seres humanos tienen lo que hace falta de los dos para ser cerveceros exitosos.

Una planta de producción de cerveza de primera calidad tiene el aspecto de una planta química que juega con los enlaces cuánticos de los ingredientes secretos de la marca. Es alquimia llevada a escala industrial.

Es por eso que tenemos la impresión de que hacer cerveza en casa es algo fuera de liga, más allá de lo que un ser humano común era capaz de hacer.

Mucha gente piensa que no es así, que la percibida complejidad de la tarea es ilusoria. Una expresión común entre los cerveceros caseros es que si puedes hervir agua y batir puedes hacer cerveza.

Una descripción detallada del proceso está fuera del alcance de este artículo pero la idea general será presentada con el propósito de convencerte de que se puede hacer.

 

¿Qué necesitas?

Un espíritu emprendedor, ganas de divertirse, aptitud para experimentar y pasión por hacer uno mismo las cosas es lo esencial.

 

El equipo

Una olla grande, de al menos 8 litros, de acero inoxidable o cobre o esmalte. Una cuchara de mango largo para revolver del mismo material.

Termómetro e hidrómetro (para medir densidad del líquido).

Recipientes para fermentación, dos de ellos, los baldes de plástico son adecuados. Manguera de plástico transparente para mover líquido.

Unas 60 botellas de vidrio verde o marrón. Una tapadora de botellas.

Ingredientes

Cebada malteada, lupus, levadura y agua.

Finalmente llegamos al como (más o menos)

Hacer cerveza es un proceso continuo de hervir y mezclar la cebada con el lupus hasta lograr el mosto. Luego se pasa este a los fermentadores y se le añade la levadura para liberar el gas carbónico tan refrescante. Luego se filtra, se envasa, se enfría y se disfruta.

Ya sé…ya sé…es una descripción demasiado general, pero te advertí que así sería. Una relación detallada necesitaría mucho más espacio del disponible, pero la idea de este artículo es decirte que sí se puede hacer cerveza en casa.

Es todo un proyecto para aquellos que quieren divertirse, da mucho espacio para experimentar y sentirte como aquellos alquimistas que buscaban el elixir de la vida eterna.

No vas a conseguir ese elixir…o, quién sabe, tal vez si…pero de todas maneras vas a tener tu propia rica cerveza…que puede ser considerada el verdadero elixir de la vida. Oh yeah…