Conoce la cerca para perros más larga del mundo

Los criadores de ovejas del sureste de Australia tenían un problema serio con el dingo. Este animal, una rara combinación de perro y lobo que aun hoy en día desafía los esfuerzos para clasificarlo, fue introducido por los aborígenes australianos hace unos 18.000 años y aunque fue un compañero constante entre humanos desde entonces nunca ha sido criado de forma sistemática como otras razas de perros.

El  dingo es el perro ideal para las duras condiciones climáticas de Australia, resistente, tenaz, rápido, es el depredador más letal que los criadores de ovejas enfrentaban. Sus haciendas, enormes extensiones de tierra más grandes que países pequeños, perdían miles de ovejas cada año. El dingo fue cazado, envenenado, pero nunca pudieron parar la depredación de este adaptable y eficiente cazador.

Un día alguien tuvo una idea, hagamos una cerca. La construyeron, comenzaron a ver mejoría en el control de los ataques del dingo, decidieron extenderla, otros granjeros se unieron al esfuerzo y, poco a poco la cerca fue creciendo.

No era una idea exactamente nueva. Tan temprano como 1860 se habían hecho esfuerzos para proteger áreas de tierra del ataque de otros depredadores y plagas como el conejo. Sin embargo se entendió que la cerca era especialmente efectiva contra los animales del tamaño del dingo.

Los granjeros se unieron en el esfuerzo y pidieron la ayuda del gobierno para concertar recursos. Más criadores se sumaron, también los gobiernos locales y finalmente se hizo realidad como proyecto federal. Así nació la Cerca del Dingo, o Cerca del Perro (así en mayúsculas) como proyecto nacional.

La cerca se estandarizó como una estructura de 1.8 m de altura hecha de malla de alambre, aunque algunas cortas secciones están electrificadas. Hoy en día la cerca tiene más de 5.600 km y prácticamente aísla, desde el punto de vista del dingo, toda la esquina sureste del continente. Está administrada por el Departamento de Agricultura y cada equipo de mantenimiento de dos personas cubre 300 km de cerca una vez a la semana.

No todo es color de rosa, sin embargo. La cerca ha sido muy criticada por los ambientalistas y ecologistas porque, si bien mantiene al dingo controlado (aunque no al 100%), también deja por fuera a otros animales que en el pasado formaron parte del ecosistema ahora encerrado por la cerca. Además recordemos que nunca es buena idea eliminar al depredador alfa de cualquier zona. Los depredadores son esenciales para mantener el orden dentro de un sistema natural. Si el depredador se va, con toda seguridad sus presas se vuelven la siguiente plaga.