Descubre cual es el organismo más mortífero de la tierra

Desde hace miles de millones de años un organismo ha estado perpetrando un genocidio, sin piedad, sin ninguna consideración, sin parar. Sus víctimas se cuentan por millardos sobre millardos…cada día.

Siempre se ha hablado de las armas de destrucción masiva pero este es el verdadero organismo de destrucción masiva. Nada, nada en la tierra, se compara con su eficiencia para matar.

Lo peor de todo, lo más horroroso, es que esta criatura obsesionada con destruir la vida no está viva…o está medio viva…o casi viva…es un virus.

Estamos hablando del bacteriófago.

El bacteriófago es un organismo creado por las fuerzas infernales del universo o tal vez es al revés porque, como veremos, el bacteriófago puede ser que sea la bendición más compasiva de la creación.

Su diseño es una obra maestra de ingeniería, eficiencia y optimización. Como todo virus es extremadamente simple y supremamente mortal, con una cápsula para contener las pocas hebras de ADN que lo conforman, una estructura como un cuello que mantiene a la “cabeza” segura y alejada de sus víctimas, y unas patas que sostienen todo el conjunto.

El bacteriófago es omnipresente, como Dios, está literalmente en todas partes, tú mismo, ahora mismo, estás cubierto, por dentro y por fuera, de ellos y probablemente tengas que darle gracias a Dios por eso porque es extremadamente conveniente que los bacteriófagos ocupan de matar sólo bacterias.

La eficiencia, el grado de destrucción de los bacteriófagos es difícil de visualizar, ellos matan el 40% de las bacterias en todas partes ¡cada día! Es un genocidio que se ha mantenido constante por miles de millones de años. Probablemente estuviéramos nadando en una sopa de bacterias de no ser por estos organismos.

¿Por qué los bacteriófago son tan eficientes?

Porque son virus. Los virus trabajan usando una célula u otro organismo de ese nivel para reproducirse. Lo buscan, lo detectan, lo atacan inyectándole su material genético, se reproducen dentro de ella y finalmente la matan.

Cada especie de bacteriófago mata un tipo específico de bacteria, la que es obligada, al ser infectada, a usar su propio cuerpo para fabricar todos los componentes de los nuevos bacteriófagos. Éstos saturan el tejido interior de la batería y cuando la presión ya es suficiente liberan una sustancia llamada endolisina que, literalmente, hace explotar las paredes de la bacteria liberando así los miles de bacteriófagos nuevos.

 

¿Conoces algo más diabólico que esto?

Pero qué bueno que lo bacteriófagos están entre nosotros porque hemos podido unir fuerzas y combatir lo que las bacterias estaban haciendo con nosotros, enfermarnos y matarnos sin piedad. Gracias a los bacteriófagos hemos podido crear vacunas muy efectivas para tratar las enfermedades producidas por esos seres monstruosos que son las bacterias.