¿El tamaño importa? Los chiquitos dicen que no

Desde tiempos remotos el hombre ha utilizado a los animales como máquinas de carga. Hoy en día en muchos lugares del mundo esta práctica continúa y gracias a los avances de la ciencia genética se crían animales más fuertes. ¿Pero sabias que los animales más fuertes del mundo no siempre son los más grandes? Si bien es cierto que, por ejemplo, un elefante es extremadamente fuerte, una hormiga o un escarabajo lo es mucho más. ¿No me crees?

En la mayoría de los mamíferos el esqueleto representa un 10% de su peso corporal. En el caso de los elefantes, el esqueleto representa un 20%, lo cual quiere decir que su estructura ósea es más grande y más densa. Esto le permite mayor fuerza de agarre al levantar pesos grandes. La fortaleza de su trompa es increíble; posee 150.000 fibras musculares con una capacidad para levantar hasta 300 kg.

Curiosamente, se ha demostrado que los elefantes africanos son mucho más fuertes que los elefantes asiáticos, pero esto se debe a que son más pesados. Con un peso aproximado de 6.350 kg, el elefante cuenta con una fuerza monumental. Estos animales pueden llegar a levantar hasta un 25% de su peso corporal.

¿Podemos entonces concluir que mientras más grande y pesado más fuerte es un animal?

Como todo en la naturaleza, no es así de simple. Existen animales muy pequeños pero muy poderosos. Tal es el caso de la hormiga tejedora. ¡Esta diminuta hormiga puede llegar a levantar hasta 100 veces su peso corporal! Ellas utilizan la fuerza de su mandíbula para levantar todo tipo de pesos. También se sabe de un escarabajo que puede levantar hasta 1000 veces su peso corporal.

Incluso existe un ácaro microscópico de apenas 100 microgramos de masa corporal que puede levantar más de 1200 veces su peso y su fuerza de arrastre es de 600 veces su masa corporal.

¿Cómo es posible que animales tan pequeños sean tan fuertes?

Debemos recordar que mientras más grande, más fuerza se necesita para moverse. Esto conlleva a necesitar mucha más energía. Con una estructura corporal más simple los animales más pequeños necesitan menos fuerza para moverse. Podrá parecer contra-intuitivo, pero las evidencias demuestran que algunos animales muy pequeños son proporcionalmente mucho más fuertes que los grandes. Solo debemos tomar en cuenta la relación fuerza-peso.

Puede parecer un chiste, y la verdad es que se han hecho muchos estudios sobre el tema, pero a pesar de ser pequeño se puede ser muchísimo más fuerte. De allí el dicho ¡Chiquito pero poderoso!