¡Hay agua en el Sol!

De todos los lugares imaginables el Sol sería el último para creer que podría contener agua. ¿Cómo podría haber ni siquiera una gota de refrescante agua en una bola de plasma con una temperatura que se mide en millones de grados?

Eso estaba fuera de toda posible contemplación por toda persona con un poquito de sentido común. Es decir, si el Sol es capaz de vaporizar el agua expuesta a sus rayos, por ejemplo los océanos, a 150 millones de kilómetros de distancia, ¿cómo podría sostener agua dentro de él?

En el mundo de la ciencia, por muy difícil o imposible que sea la situación, siempre aparece alguien que le hecha una miradita. Para eso están los científicos, personas que no dan nada por sentado y a los que les gusta tener los pelos en la mano antes de decir que el burro es negro.

Todo el mundo sabe que la temperatura del Sol, en sus diversas capas o zonas, es demasiado caliente para que una molécula de agua pueda formarse. Es incluso demasiado caliente para que casi cualquier molécula pueda formarse. La mayor parte de la masa del Sol está compuesta de átomos libres de hidrógeno y helio súper calientes. La energía impuesta por el calor impide que los átomos se unan para formar moléculas.

 

Sin embargo…hay agua en el Sol

Hace algunos años un grupo internacional de científicos le echaron una miradita al espectro electromagnético que irradiaban las manchas negras en la superficie del Sol y se dieron cuenta que se parecía mucho al del agua caliente. ¿Error de instrumentos? No ¿Está el Sol enfriándose? No ¿Nos estamos quedando bizcos? No.

El caso es que hay lugares en el Sol que son relativamente fríos, es decir, que si caes allí no te conviertes en una nube de plasma instantáneo, sino que primero te fundes y luego te vaporizas. ¿Ves?, una pequeña diferencia.

La cosa funciona así: las manchas negras son lugares con campos magnéticos extremadamente altos que empujan los gases calientes afuera de la mancha ocasionando que las temperaturas bajen lo suficiente para que algunos átomos de hidrógeno y oxígeno se combinen, formando vapor de agua súper caliente.

Es claro que no la puedes tomar ni nadar en ella, pero es agua. Y está en el Sol. Listo, gané la apuesta.

Los científicos creen que los modelos matemáticos que están diseñando para explicar el raro fenómeno les ayudarán a entender mejor el comportamiento de todo evento terrestre donde se combinen fuego y agua, como en los fuegos forestales.