El relato irónico de un avión con las tuberías dañadas

De esas cosas que pasan en la vida, cómicas, irónicas, sardónicas. Pero así son las cosas: de vez en cuando algo se nos escapa de las manos… volando por el aire. Todo normal con el vuelo, pero el piloto se vio en la necesidad de regresar al aeropuerto de salida porque las tuberías y los baños tenían daños importantes. Pero este vuelo de la Norwegian Flight iba lleno de plomeros.

Nada menos que ochenta y cinco técnicos hidráulicos iban a bordo del vuelo DY1156 con destino a su convención de plomería en Alemania. Salieron desde la capital de Noruega en un vuelo que tardó más de la cuenta. El aeroplano despegó normalmente. Realmente habían alcanzado los treinta y tres mil pies, y cuando estaban ya saliendo de las fronteras suecas es el momento que el piloto dio vuelta atrás y regresó a Oslo. La causa: desperfectos en las tuberías. Según los representantes de la línea aérea, en la sala sanitaria.

Los fontaneros que iban en el avión con destino a Múnich formaban parte de la Asociación de técnicos hidráulicos de Rorkjop. Por supuestos, los chistes y bromas sobre el incidente no se hicieron esperar. Los que es más, tenían la justificación perfecta. Algunos decían cosas como: “Queríamos arreglar los servicios higiénicos, pero tenía que hacerse desde el exterior del avión y no nos fue posible enviar un plomero fuera del avión a diez mil pies de altura.” El pasajero y administrador delegado de la sociedad de hidráulicos dijo que dentro del avión había un ambiente agradable irónica a causa de los baños dañados. Los demás pasajeros estuvieron de acuerdo con ellos, y también declararon que fue una situación divertida. “Da risa pensar que habían tantos plomeros dentro de avión y este tuvo que regresar al aeropuerto por problemas con las tuberías.” Eso dijeron los señores Olsen y Odegard. Tal espíritu de comicidad se mantuvo durante la espera obligatoria de los pasajeros en el aeropuerto mientras se efectuaban las labores de refacción del avión.

El avión fue reparado, retomó su vuelo y cumplió el trayecto el mismo día. Claro está, en un trayecto bastante relajado por las bromas sobre lo sucedido. Llegó a Baviera tres horas y media de retraso, y por eso la línea aérea ha declarado que desean agradecer la paciencia demostrada por los pasajeros y deseaban disculparse por las molestias causadas.