Sigue esta sencilla práctica y te garantizo un día diferente

La mayoría de nuestros días comienzan lanzándonos a la calle sin saber realmente cómo nos enfrentaremos a lo que viene en camino. El levantarse medio dormido para luego navegar por las rutinas automáticas que nos llevan hasta abrir la puerta para salir no es la mejor manera de prepararnos para lo que viene.

Tampoco nos ayudan mucho el resto de conductas automáticas que repetimos a lo largo del día.

Las prácticas de las que hablamos aquí nos ayudan a darnos cuenta de que podemos hacer algo al respecto mejorando la percepción del mundo y de nuestras respuestas a las situaciones a lo largo del día.

Empieza el día con un propósito

La motivación detrás de todo lo que pensamos, decimos o hacemos, es lo que llamamos intención. Su principal cualidad es el enfoque que permite concentrar tus recursos conscientes e inconscientes para llevar adelante tu tarea con eficiencia, alegría y paz.

Establecer una intención te prepara para enfrentar tu día con determinación porque te da un sentimiento de dirección y propósito.

Establece tu intención temprano en la mañana, antes de comenzar a lidiar con las rutinas y la invasión de información telefónica.

Al despertar levántate y siéntate en una silla cómoda con la espalda derecha pero evitando toda sensación de rigidez y concéntrate por algunos minutos en las sensaciones de tu cuerpo. Hazte consciente de tu cuerpo, de cómo sientes la temperatura del cuarto, la presión de la silla en tus piernas, el roce de tu ropa.
Regula tu respiración tomando tres veces aire profundamente. Luego deja que tu respiración tome su propio ritmo, no la fuerces, simplemente observa cómo el aire entre y sale, cómo tu vientre sube y baja. Observa calmadamente el movimiento del aire dentro de ti.
Calmada y suavemente hazte esta pregunta: “¿Cuál es mi intención hoy?” y visualízate en las posibles situaciones del día. ¿Cómo puedo proyectar mi mejor imagen? ¿Qué puedo hacer para mantenerme en paz durante el día? ¿Cuál es la mejor cualidad para desarrollar hoy?
Fija tu intención para ese día. “Hoy voy a…”, completa la frase con aquello que tú consideres importante: comer mejor y más saludable; permanecer en calma no importa lo que pase; ser generoso con aquellos que necesiten mi ayuda; divertirme haciendo lo que hago. Cualquier cosa que le dé sentido a tu día es válida.
Mantente alerta durante el día haciendo breves pausas y chequeando si estas siguiendo tu intención o cuán lejos te desviaste de ella. No te castigues si lo hiciste, toma consciencia de ello, establece de nuevo tu intención y tranquilamente vuelve a ella.