Demandando a Dios…o ¿qué rayos estaba pensando?

Es muy posible que tengas motivos de quejas contra Dios. Si Dios está a cargo de todo, entonces está haciendo su trabajo bien mal. Si Dios no está pendiente de cada evento, entonces ¿para qué sirve Dios? En todo caso tal vez veas que hay una responsabilidad que no está siendo cumplida.

Y puede que, entonces, quieras demandar al irresponsable. Eso es lo que algunas personas han hecho, llevaron un caso legal contra Dios ante los tribunales correspondientes.

Dios contra los sistemas judiciales

El más famoso de estos intentos de demandar a Dios fue realizado por el senador de los Estados Unidos en el 2008, Ernie Chambers.

Ernie demandó a Dios como causante de algunos desastres naturales y por permitir la amenaza de los terroristas.

Uno de los principios básicos que regulan esta clase de acción legal en los Estados Unidos es el requerimiento de que el demandado sea notificado de lo que se intenta legalmente en su contra. Debido a que no se pudo encontrar una dirección a la que enviar la notificación de demanda a Dios el juez a cargo decidió rechazar la moción.

Chambers apeló diciendo que si Dios era omnisciente entonces él ya sabía que se le estaba demandando. Finalmente la demanda no procedió porque no se cumplían algunos otros requisitos pertinentes.

Es decir, los juicios contra Dios, al menos en los Estados Unidos, no proceden, no porque sean ridículos, sino porque es muy difícil cumplir con los pasos legales que esas demandas demandan.

Pero Chambers no ha sido el único.

En Rumania un hombre, cumpliendo una sentencia criminal por asesinato, demandó a Dios por negligencia en protegerlo de las influencias de Satanás que lo habían llevado a cometer el crimen. Su argumento era que, siendo bautizado, Dios tenía la obligación de protegerlo contra todo mal como parte del contrato que se estableció con el bautismo. Este caso fue rechazado porque, según la ley rumana, Dios no es una persona, ni es una compañía, por lo que estaba fuera de la jurisdicción civil del tribunal.

En 2016, en India, el abogado Chandan Kumar Singh, llevó una demanda a los tribunales del estado de Bihar contra el dios hindú Rama, acusándolo de maltratar a su esposa, la diosa Sita. En esta oportunidad los tribunales descartaron el caso por ser impráctico.

Pero no todo es pérdida. Hubo un caso en el que la demanda contra Dios fue ganada. Betty Penrose, de Arizona, Estados Unidos, demandó a Dios por 100.000 dólares cuando éste falló en proteger a su casa contra los rayos durante una tormenta. El tribunal le otorgó la demanda porque Dios no se presentó en la audiencia requerida.

No tengo claro si Dios le pagó el dinero.