Pansexualidad y bisexualidad ¿Conoces la diferencia?

Miley Cyrus, Janelle Monae, Jazz Jennings y muchas otras celebridades más, se autoidentifican públicamente como pansexuales. ¿El resultado? El término ha entrado en nuestro léxico convencional, pero algunos (entre esos tú) se cuestionan qué, en realidad, significa el ser pansexual y cómo difiere de la bisexualidad.

Comencemos con la bisexualidad


El término bisexual se refiere a ser atraído por más de un género. Una persona bisexual es emocional y físicamente capaz e interesado en tener relaciones románticas con personas que generalmente se identifican como hombres o mujeres. Sin embargo, el simplemente reconocer “varón” y “mujer” a cualquier individuo ni siquiera se acerca a cubrir todas las diversas identidades de género que existen. Solo Facebook ofrece casi 60 opciones de género para que los usuarios puedan elegir al ensamblar sus perfiles y, como sabemos, el género es fluido, por lo que simplemente hay más géneros que el típico binario al que estamos acostumbrados.

Ahora sí, la pansexualidad


El prefijo, “pan”, viene del griego y significa “todo”. Quienes se identifican como pansexuales se sienten atraídos por todas las identidades de género. A primera vista, los dos conceptos (bisexual y pansexual) pueden parecer casi idénticos. Pero al analizar más de cerca el significado de ambos términos, puedes ver que estas etiquetas tienen menos que ver con la atracción y más con la libertad de las personas para elegir a quién y cómo aman.

Si una persona elige o no identificarse como pansexual tiene mucho que ver con la forma en que ven la identidad de género. Autoidentificarse como pansexual significa que el género no juega ningún papel en la sexualidad de una persona, y que la persona no tiene preferencia por un género sobre otro, como señaló el Instituto Estadounidense de Bisexualidad. Las personas pansexuales ven más allá de las personas que se identifican como hombres y mujeres y pueden sentirse atraídas por las personas que se identifican como andróginas, transgénero o intersexuales, lo que lo lleva un paso más allá de la visión tradicional de la bisexualidad.

Las variaciones


La sexualidad puede variar de persona a persona, por lo que estas definiciones no son inamovibles: lo único que importa es lo que significa una persona individual cuando reclama la etiqueta. También se debe notar que las generaciones más jóvenes están más abiertas al concepto de amor y atracción más allá del género binario.

El estudio A2015 Generation Z del Grupo de Innovación J. Walter Thompson reveló que el 82% de los encuestados (entre 12 y 19 años) no se preocupaba por la orientación sexual de las personas. Y el 81% de los encuestados no creía que el género definiera a una persona tanto como solía hacerlo. Así que, en los actuales momentos, no hablamos de etiquetas que se colocan a individuos en relación a la forma de expresar su sexualidad, sino la forma en que dichos individuos se identifican a sí mismos. ¿Más claro?