Afantasía, o cuando el ojo mental está cerrado

Una imagen mental es una representación del mundo material en nuestra mente. La mayoría de nosotros podemos visualizar memorias, eventos o sucesos, algunos más claros que otros. ¿Pero si te dijera que existen personas que no son capaces de “ver” esas imágenes, me creerías?

Afantasía. Asi se le conoce y es una condición relativamente nueva que fue referida por primera vez por Francis Galton en 1880 pero no fue extensivamente estudiada sino hasta el año 2005 cuando el Profesor Adam Zeman, de la Universidad de Exeter, fue contactado por un hombre que había perdido su habilidad de visualizar mentalmente tras haber tenido una cirugía. Luego de haber publicado el estudio de este hombre en el año 2010, Zeman fue abordado por varias personas que afirmaban no poder visualizar imágenes mentales desde su nacimiento. En el 2015 el equipo de Zeman público un artículo en lo que ellos empezaron a llamar como “Afantasía congénita.”

Nuestras memorias están atadas a imágenes, ahora, imagínate a una manzana. ¿Cómo la vez? Algunos la ven como si estuviera en frente de sus caras, otros no la ven tan nítida y algunos ven nada.  Para muchos escuchar o leer que exista gente que haya perdido sus habilidades de visualizar imágenes mentales es asombroso. Pero para éstos no ver algo ha sido la norma y saber que existen aquellos que si pueden es como una epifanía.  La gente con afantasía tienden a tener problemas reconociendo caras y recuerdan los hechos más no las imágenes. Por ejemplo, saben que una playa tiene arena y agua, o un campo tiene grama y árboles, pero no son capaces de conformar estas ideas en una imagen o recordar esos lugares que hayan visitado. Para ciertas personas esto no es ningún problema, pero para otros les da una sensación de aislamiento.

Algunos estudios concluyen que las mentes de estas personas no están conscientes de estas imágenes y, simplemente, no las perciben. Otros afirman que es posible que estas personas estén viendo estas imágenes mentales pero su forma de describirlas es distinta a las nuestra. Tal como sea la situación muchos alegan no ver nada y los científicos han buscado la manera de entender mejor la Afantasía creando una evaluación, una serie de preguntas, para medir tu habilidad de visualización. Este se llama el Vividness of Visual Imagery Questionnaire (VVIQ).  Este cuestionario invita a la persona a visualizar una serie de imágenes, como tu perro, una pelota, un árbol o un familiar, y darle un grado entre 1 y 5 con 5 siendo como si lo estuvieras viendo en vivo y 1 si ves nada, pero sabes que lo estás pensando. Si obtienes una puntuación de 30 o menos a través de 16 preguntas, es clasificado como Afantasía.