¿Cuándo es mejor ducharse, en la mañana o en la noche?

Si algo divide a las personas más que el debate entre la cerveza caliente y el iced tea o con qué frecuencia debes lavarte el cabello, es mejor si bañarse al levantarse o antes de saltar a la cama por la noche. ¿Cuándo es tu momento?


Los que apoyan firmemente la primera opción proclaman las virtudes de un golpe de agua en el sistema antes de su primera taza de café, mientras que los fanáticos de la limpieza nocturna juran que la mejor manera de relajarse es lavando la mugre del día. Ambos tienen sus beneficios (claramente), pero, ¿Cuál de ellas es la reina del bienestar?

Para resolver esto de una vez por todas, verificaremos lo que dicen diferentes tipos de reconocidas medicinas: el Ayurveda, la Medicina Tradicional China y la belleza orgánica con una perspectiva más biológica

Según Ayurveda, deberías… hacer doble tarea


En Ayurveda, el baño es un ritual muy importante. No solo te limpia físicamente, se cree que rejuvenece la mente, el cuerpo y el alma. Se recomienda seguir la práctica de ducharse dos veces al día: una por la mañana y otra por la noche. Cuando te duchas por la mañana, ayudas a estimular las células y mejorar la circulación para que luzcas lleno de energía. La ducha vespertina, por otro lado, te permite lavar los desechos del día y ayudar a crear una pizarra limpia antes de acostarte. Esto también ayuda a preparar su cuerpo para la exfoliación natural y los procesos de restauración que ocurren por la noche.

La Medicina Tradicional China dice que debes enjabonarte en la noche


La opción de la ducha óptima en esta corriente de la salud es una hora después de la cena y una hora antes de acostarse. Las duchas nocturnas permiten que su piel se repare mejor durante la noche. Si te duchas por la mañana, podrías estar mandando tu Yuan Qi- [tu chispa de energía] lejos. Así que la noche es el mejor momento”.


Para resultados óptimos, asegúrate de mantener la temperatura del agua entre 23 y 27 °C, y limita tu tiempo bajo la corriente a cinco minutos. Mientras tus poros están abiertos (todo ese vapor que se siente bien), limpia y masajea tu piel en el sentido de las agujas del reloj. Y después de secarte con una toalla, consiéntete: úntate una loción, aplícate una mascarilla facial y tómate un tiempo para meditar antes de meterte debajo de las sábanas. El sueño ininterrumpido está garantizado.

De acuerdo a la medicina occidental, debes establecer el horario de tu ducha según tu tipo de piel

No existe una solución única para este acertijo de limpieza en esta corriente de la salud. Una ducha matutina es una excelente forma de estimular las células de tu piel, lo que es particularmente importante para los tipos de pieles mixtas y grasas, así como para las pieles propensas al acné. os aceites pueden acumularse en la piel durante la noche, y una ducha matutina puede ayudar a despejar esos poros.


Sin embargo, si tienes la piel seca o escamosa, un baño espumoso es la recomendación. Pero eso no quiere decir que no se puedan cambiar las cosas por un estímulo mental: las duchas matinales ponen en marcha el cerebro al relajar la corteza prefrontal, mientras que las duchas nocturnas ayudan a calmar la mente separando los pensamientos diurnos de los nocturnos (reparadores).