El limbo digital…o como se pierde nuestra vida en la Nube

¿Qué dura más, un grabado en piedra o un CD?

A pesar de que la respuesta es evidente tendemos a creer que la revolución informática es garantía de durabilidad y que hoy en día la información que generamos está más segura que nunca.

Pero parece que no es así, que la Nube es bastante más frágil que las pirámides y que Facebook no durará tanto como las líneas de Nazca.

Mucha de la información que generamos actualmente no tiene una base física que la soporte, fue creada digitalmente y tenemos la impresión que grabarla en otro medio es un paso atrás en el avance de la tecnología. En el siglo pasado, por ejemplo, un artista creaba una canción y nos apurábamos a grabarla para la posteridad, en papel y en vinil. Pero si el record es generado ya en forma digital, ¿cuál es el siguiente paso? Mandarla a la Nube. ¿Y dónde está eso?

Es posible que en el futuro sepamos más de lo que quedó grabado en papel o cinta magnética que de lo que forma parte de la matriz digital.

La vuelta a los casetes

Los mecanismos de lectura digital son otro problema. Los relieves en roca constituían mensajes accesibles mediante los ojos, y es este mismo equipo el que usamos ahora para estudiarlos. Pero los records digitales podrían ser víctimas de su propia sofisticación porque el formato de los programas de grabación y lectura avanza aceleradamente haciendo obsoletos, y por lo tanto irrecuperables, records que tienen apenas unos pocos años de edad.

Conscientes de ese problema las compañías de generación de datos y almacenaje de los mismos han decidido hacer algo al respecto volviendo a uno de los métodos de mantenimiento de datos más antiguo: la cinta magnética.

Introducida por IBM a principio de la década de los 50 los cartuchos de cinta que se producen y usan hoy son el resultado de un salto cuántico en capacidad de almacenamiento, pasando de unos pocos megabytes de capacidad a cientos de terabytes por cartucho.

Sin embargo, esto tampoco es garantía de sobrevivencia del contenido a largo plazo, incluso siguiendo los más estrictos protocolos de calidad y almacenamiento.

Almacenamiento de datos a un nuevo nivel

Las probabilidades de mejorar la expectativa de duración de nuestra vida digital incrementan mucho con el desarrollo del almacenamiento basado en uno de los mejores sistemas de almacenamiento, recuperación y lectura, que existe: el ADN. Tú mismo fuiste producido mediante el uso de ese sistema, capaz de guardar y preservar la información para generar un ser humano completo a través de generaciones.

No demos por sentado que nuestra vida digital es eterna. Está muy lejos de serlo. Puede que todo el trabajo que pasamos dándole contenido a nuestra cuentas de Facebook, Instagram, Twitter, etc. no dure más que nuestros sueños.