¿Estas usando la posición que más te conviene para dormir?

Todo el mundo tiene una posición para dormir favorita, que es adoptada sin ningún criterio especial excepto el de la comodidad: dormimos en tal o cual posición porque de esa manera nos relajamos mejor, nos sentimos más cómodos, conciliamos el sueño más rápido, etc.

Pero no todas las posiciones son iguales ni sus efectos en nosotros son los mismos para todos.

El resultado de adoptar una posición para dormir que no sea la que más nos conviene es una de las principales causas de un dormir no satisfactorio y las consecuencias de esto, a su vez, son sutiles y de largo alcance. Y no son buenas. Los efectos del mal dormir se van acumulando y afectan a todos los sistemas corporales, minando poco a poco nuestra salud. Cosas como la presión arterial, fatiga general, apnea, dolores de cabeza, crecimiento, balance hormonal, inmunología, apetito, problemas respiratorios, salud cardiovascular, y otros, todos son afectados adversamente por el mal dormir.

Las posiciones básicas

Posición fetal. Es la más popular, usada por más del 40% de adultos, especialmente indicada para embarazadas y para controlar los ronquidos. El ángulo de doblez del cuerpo, o cuán apretado te enrollas, debe ser leve y suelto. Coloca una almohada entre tus rodillas para aliviar la presión en las articulaciones de la cadera.

Desventajas: si te enrollas mucho afectas tu respiración al comprimir demasiado el diafragma; también puede generar contracción en los músculos y tensión en las articulaciones.

Posición lateral. La diferencia con la posición fetal es que no doblamos el cuerpo ni retraemos las rodillas hacia el pecho. El 15% de las personas la usan. Su uso minimiza la tensión sobre la columna vertebral por lo que es buena para reducir dolor en la espalda o cuello. Los problemas de reflujo también se ven bastante reducidos.

 

Desventajas: puede generar exceso de presión sobre los órganos del lado que queda debajo del cuerpo.

Boca abajo. Alrededor del 7% de las personas la usan. Los ronquidos quedan prácticamente eliminados. Es la posición menos recomendada. Si no quieres problemas con la respiración procura colocar la cara hacia abajo, lo que es un problema mecánico nada fácil de resolver.

Desventajas: como la posición te obliga a voltear la cabeza tiendes a desarrollar problemas de cuello; tampoco es buena para relajar la espalda y la columna.

 

Boca arriba. Esta es la mejor posición de acuerdo a todos los estudios médicos, aunque sólo un 8% de la gente la usa, coloca al cuello y columna en una posición neutra eliminando cualquier exceso de tensión en los músculos.

Desventajas: el uso de una almohada es obligada para mantener el estómago más bajo que el esófago y eliminar la posibilidad de reflujo. Tampoco es buena para controlar ronquidos.

El porcentaje restante adopta posiciones mixtas, híbridos cuyas ventajas o desventajas se pueden deducir por una combinación de las posiciones ya conocidas.