IMPRESIÓN: Dime tu año y te diré que clase de gripe eres

No entendiste el título, ¿cierto? Pues, no te culpamos. Es un término científico que, como bien sabes, se basa en nombrar algo con terminología complicada para que parezca difícil de tratar o muy grave. Es como cuando, por ejemplo, un médico te dice que tienes cefalea y que la debes tratar con crioterapia, cuando eso traducido al común de los mortales, es que tienes un dolor de cabeza y debes tratarlo con una bolsa con hielo.
Pero volvamos al tema en cuestión: La “impresión” puede ser responsable de un patrón inusual en las edades de las personas que van al hospital con gripe. La impresión aquí se refiere a cómo nuestra respuesta inmunológica a la gripe está determinada por nuestro historial médico. Es decir, el primer virus de gripe que una persona atrapa moldea su respuesta inmune a otras cepas que se encuentran más adelante en la vida.

La explicación paso a paso


El momento en que perdemos la virginidad de la gripe, por así decirlo, afecta la forma en que reaccionamos a todas las cepas posteriores que conocemos. Esto es, en principio, positivo. Por lo general, el fenómeno de la impresión nos protege al ayudar al sistema inmune a reaccionar más rápidamente a las nuevas cepas de virus. Si la proteína hemaglutinina-a en la superficie del virus es similar a la hemaglutinina encontrada en cepas anteriores, entonces el sistema inmune puede producir anticuerpos contra el nuevo virus solo al detectar ese parecido proteico.


Pero la gripe cambia cada año. Y un cambio importante en 1968 puede ayudar a explicar por qué los “baby boomers” (la generación que nació justo después de la II Guerra Mundial) están en desventaja ahora. El problema se debe a la cepa del virus de la gripe a la que aquellos “baby boomers” primero sucumbieron. Todos los que actualmente tienen al menos 50 años nacieron antes de 1968. Y, para ese entonces, la pandemia de gripe de 1968 fue la primera vez en décadas que un virus con un tipo particular de proteína en su superficie llamado H3 se propagó por buena parte de América. Eso significa que cualquier persona que tenga 50 años o más esta temporada de gripe nació demasiado pronto para ser impresa con una cepa H3 del virus.

El problema


Resulta que la cepa H3N2 es responsable de muchos de los casos de gripe en los Estados Unidos y otras partes este año. El sistema inmune típico del boomer está relativamente menos preparado para defenderse que las personas más jóvenes, que tenían la posibilidad de ser impresas con una cepa de gripe H3. Las proteínas de Hemaglutinina se separan en dos grupos principales. Un grupo incluye las proteínas H1 y H2 y H5, entre otros, y el otro incluye H3 y H7. Para muchas personas, H1N1 y H3N2 pueden sonar familiares; estas son las variedades que a menudo se encuentran en América del Norte.

Los científicos han encontrado un vínculo claro entre la susceptibilidad a la gripe y los virus de la gripe aviar; esa conexión ha sido más fácil de rastrear porque los humanos no están regularmente expuestos a ellos. En un artículo de 2016, Lloyd-Smith y su colega, el investigador de la Universidad de Arizona Michael Worobey, mostraron que el tipo de virus de la gripe al que una persona estuvo expuesta primero influyó en la respuesta de su sistema inmune a estas cepas de gripe aviar, que a menudo incluyen H5 y proteínas H7.

La realidad hasta ahora


Sin embargo, puede ser difícil descubrir el impacto potencial de la impresión en la gripe estacional. Los datos específicos pueden ser difíciles de encontrar sobre la gravedad de un caso de gripe, la cepa de la gripe involucrada y el año en que nació la persona. No es tan simple. Desde 1977, los virus H3 y H1 han circulado. Eso significa que nadie sabe con qué cepa de virus podría haberse infectado primero. Los científicos están buscando una manera de detectar una huella dentro de las células inmunitarias de una persona, pero actualmente no hay una prueba que indique a qué virus una persona pudo haber estado expuesto primero.