7 señales de que ya te hartaste de tu novi@

Tener una relación de pareja es algo emocionante y muy gratificante, pero la verdad es que nada dura para siempre. Todo noviazgo se va desgastando con el tiempo, en ocasiones hasta el punto de decir: “estoy hart@ de ti”.

Si te identificas con las siguientes señales, quizá sea momento de que te plantees dar por terminada tu relación:

  1. Prefieres estar con tus amigos

Estar con él/ella ya ha perdido su magia. Antes, no se separaban por nada del mundo, contaban las horas para volver a verse, pero ahora te gana el tedio y prefieres la compañía de tus amistades.

  1. Cuentas cada centavo

Cuando recién comenzaban a salir tú no reparabas en gastos para consentir a tu pareja. No te importaba tener que estirar tu quincena con el fin de darle un regalo o invitarle a salir a un lugar romántico. Ahora, por alguna razón, valoras más tu dinero que tener detalles con él/ella.

  1. No soportas que revise tu celular

Antes se compartían hasta las contraseñas de sus redes sociales. Pero hoy, cada que ella agarra tu celular para revisarlo y te dice “¿con quién hablas?”, “¿por qué revisas tanto tu cel?”, te molestas y sientes que se está metiendo en tu vida privada.

  1. Te caen mejor su familia y sus amigos que él/ella

Con tu pareja de plano ya te llevas pésimo, pero curiosamente sus hermanos y tú son los mejores amigos. Con sus papás puedes platicar por horas y con sus amigos, ni se diga, ahora te has vuelto más cercano a ellos que tu novi@.

  1. Su amor en redes sociales no existe

Antes se dedicaban estados de Face romantiquísimos, se mandaban corazoncitos y en su foto de perfil estaban los dos dándose un beso. Ahora ya ni siquiera ponen que están en una relación.

  1. Ponen pretextos de todo tipo con tal de no verse

“Mi perrita se puso enferma, tengo que cuidarla”, “tengo mucha tarea, sorry”, “voy a salir muy tarde de trabajar”, entre otros son las cosas que inventas con tal de no verse. Sencillamente ya no te la pasas bien con tu amor.

  1. Te encanta encerlarl@

Sientes una perversa motivación cada que tu pareja se siente celosa. Y no sólo son ideas suyas, tú provocas esos celos. Te encanta que piense que te fijas en alguien más y hasta puede que te dé un pequeño placer insano cuando piensa que l@ estás engañando con otr@.