Su novia lo dejó porque se quedó paralítico y después pasó algo increíble

John E. Patterson es un joven de 25 años que vive en Filadelfia. Tenía cinco años de feliz relación con su novia, se amaban demasiado y ya habían hablado de planes de boda. Sin embargo, un día John iba manejando su automóvil cuando un conductor ebrio lo impactó, comprimiendo su cuerpo y dejando el auto en pérdida total. Los doctores hicieron lo que pudieron para salvarle la vida, y al fin lo lograron, pero le tenían preparada una terrible noticia: ¡nunca más volvería a caminar! Había quedado paralítico.

Desde que su novia Susan supo la noticia, él la notaba más distanciada. Iba pocas veces al hospital a verlo y, cuando lo dieron de alta y lo mandaron a casa, ella decidió hablar con él y decirle que ya no podrían estar juntos, pues ella había conocido a alguien más y se había enamorado. Lo dejó, y él se deprimió demasiado, pero de entre su tristeza sacó fuerzas para publicarle lo siguiente en su muro de Facebook:

“Dices que te vas porque has conocido a alguien más. No lo creo, tú me amabas más que a nadie, o eso creía. Yo sé la verdadera razón de tu partida: no soportas saber que ya no podré caminar. No soportas la idea de tener un novio paralítico.

¿Sabes? Irte de mi lado es lo mejor que me pudo haber pasado. No hubiera tolerado tener una novia (y en su momento, una esposa) que le tuviera miedo a las adversidades. No hubiera tolerado tener una pareja débil, cuyo amor se viera comprometido ante una desgracia. Eso no es amor. ¿Acaso estabas enamorada de mi capacidad para caminar o de mi esencia como persona?

Dime, ¿qué me quitó el accidente que me impida amarte? ¿Acaso el no poder mover las piernas afecta en mi corazón y en mi capacidad para quererte?

No lo niego, estoy destrozado por tu partida, pero sé que saldré adelante con la ayuda de mi familia y de mis verdaderos amigos, quienes son más leales que tú y nunca me abandonarían”.

No lo vas a creer. Ahora John es un reconocido atleta paralímpico y tiene una cadena de tiendas deportivas en Filadelfia. Es un deportista y un empresario exitoso, y dice que su secreto es precisamente haber perdido la capacidad para caminar. Él dijo que “la parálisis me hizo ver el mundo con otros ojos. Antes estaba acostumbrado a dar el mínimo esfuerzo y a que las cosas funcionaran mediocremente. Ahora, mi discapacidad me ha obligado a esforzarme el triple y a tener metas más ambiciosas”.

Con el tiempo, Susan, su novia, se arrepintió y le escribió el siguiente mensaje:

“John, en verdad siento mucho que hayamos tenido que separarnos. Soy una tonta, ahora veo que sigues siendo un hombre completo y, no sólo eso, sino que has mejorado y has triunfado en la vida a pesar de los obstáculos. Quiero que me perdones y que me des otra oportunidad. Tuviste razón, me inventé todo lo de estar enamorada de otra persona porque no quería aceptar tu condición, pero ahora me arrepiento muchísimo. Dame otra oportunidad, por favor, quiero volver a estar contigo. Te amo y siempre te he amado”.

John no le volvió a contestar. Ahora está casado y vive felizmente con una mujer que lo ama y lo acepta tal y como es.