La historia de un friendzoneado (Real)

Esta historia es real. Con el fin de ocultar los nombres reales de las personas involucradas, los nombres han sido cambiados.

«Todo comenzó en agosto de 2013, estoy en clase de dibujo técnico en mi colegio, transcurre un día normal sin mucho más que comentar, eran las 9 de la mañana, así que estoy ansioso por salir al descanso, como solo dura media hora, no puedo esperar para salir. De repente, se abre la puerta del salón, entra la directora del colegio con una nueva cara, un nuevo alumno.

Ella pidió silenció, y presento al nuevo alumno. Se llamaba Sebastián, la directora hablo con el profesor he inmediatamente presentaron al nuevo estudiante, después de eso, él se sentó. Todos nos sorprendimos dado que nos faltaban solo 4 meses para terminar el año escolar y es raro que reciban «estudiantes a estas horas.»

Él no venía muy preparado que digamos, apenas se sentó, empezó a realizar el trabajo, se dió cuenta de que le faltaba un sacapuntas, de inmediato empezó a pedirlo, yo tampoco tenía. Ni me importaba en realidad.

El nuevo se veía algo tímido, aunque no lo suficiente como para que los bullys del salón empezarán a molestarlo. Los días pasaron y todo estaba normal, hasta que un día por una u otra razón empezamos a hablar, de todo un poco. Nos caímos tan bien que en la salida cuando nos dirigimos a nuestras casas, casualmente nos teníamos que ir por el mismo camino, así que seguimos hablando, cuando llegamos a su casa, él me ofreció un vaso de agua, con gusto acepte. Entre a su casa, o bueno, solo hasta las escaleras y ahí me tomé el agua. Después de eso simplemente me despedí y llegué a mi casa.

Al siguiente día, a primera hora, llega Sebastián con una noticia que cambiaría mi vida, me dijo: «apenas te fuiste, mi hermana me preguntó por ti, me dijo que le habías parecido muy lindo» Esto me llamo la atención así que quise saber más de ella. Resulta que ella estudiaba en la jornada de la tarde y yo en la mañana. Tenía oportunidad ¿no?

En caso, un día le dije a Sebastián que me la presentará, él aceptó. Cuando esperábamos casualmente a que ella llegará, tenía algo de nervios pero nada del otro mundo, la verdad nunca me ha dado pena hablar con mujeres. Pero cuando la vi, sentí algo diferente, algo que no sentía con otras mujeres, no se si fue amor a primera vista pero fue algo muy parecido. Él me la presento pero todo fue muy normal, ¿debia ser así, no?

Pensé en seguir hablando con ella, pero algo no me dejaba, era una clase de pena, nunca he sentido tanta pena en toda mi vida que cuando la veía pasar, y eso que solo la podía ver cuándo salía del colegio y la veía entrar, era tanta mi pena, que muchas veces yo estaba con Sebastián y ella llegaba y yo ni siquiera la saludaba, -era un completo estúpido, lo sé-

Pasaron los meses y se terminó el año escolar, todo normal. Mi sorpresa apareció cuando me di cuenta que ahora ella estaba en la jornada de la mañana, osea que ahora me tocaba verla todos los días. ¡QUE HORRIBLE!

Un día decidí dejar de ser tan estúpido y hablarle de una vez por todas. Me decidí, eche afuera todo temor y le dije «Hola, quieres caminar?» -cabe aclarar que se lo dije con la voz temblando de la pena- gracias a Dios acepto mi solicitud. Caminamos alrededor del colegio hablando de no se qué. Se terminó el descanso y me sentí el hombre más feliz del mundo, por fin le había hablado. Es un paso ¿no?

Pasaban los días y con el tiempo empecé a ir a la casa de Sebastián solo para verla, aunque sea por unos minutos. Iba con la excusa de que iba a buscar a Sebastián para jugar fútbol. Cada viernes en la tarde esa era mi cita, ir a jugar toda una tarde fútbol con Sebastián, sola para ver como ella abría la puerta de su casa y llamaba a su hermano para decirle que yo había llegado. Esos segundos que «pasaba con ella» eran lo mejor de la semana. El fútbol no me interesaba, era ella.

Con el tiempo estaba más cerca de Sebastián, y como consecuencia, de ella. Todo lo hacíamos juntos, incluso, sus padres empezaron a verme muy de seguido en su casa por lo que sospecharon algo. Nada malo por supuesto, solo que se me notaba a metros que me gustaba.

Lo bueno es que yo les caigo bien, el sueño de muchos, caerle bien a los suegros, aunque eso no era suficiente para obtener lo que quería. Con el tiempo ella se convirtió en una muy buena amiga, aunque yo quiera más que eso. Yo no se lo decía, pero era obvio que me gustaba. Siempre me gusta hacer reír a las personas y con ella funcionaba muy bien, la gente siempre me dice que les gusta estar a mi lado, dado que siempre tengo algo que decir y conmigo «la gente no se aburre», y claro, ella no era la excepción. Hasta el día de hoy le caigo muy bien.

Todo iba perfecto, todo estaba bien, yo no se lo decía, pero con las miradas nos decidamos todo. A veces solo es necesario estar con la persona correcta para sentirte bien, te olvidas de todo a tu alrededor. Es aquí donde las cosas se ponen feas. No sé porque pero de un momento a otro, dejamos de hablar, de vez en cuando hablábamos y las conversaciones en muy cortas. Nada comparado al principio, ya no le demostraba mi cariño como antes y sinceramente no sé porque paso.

Los meses pasaron de estás manera, hasta que un domingo en mi casa revisando Instagram, me encuentro con una foto de ella. Me llamo tanto la atención esa foto que, fue como una llama que se volvió a encender. Me sentí mal, porque hace raro no hablábamos. Decidí que al siguiente día le hablaría como si nada hubiese pasado. -obviamente le di like a la foto y la acompañe de un lindo comentario-

Al siguiente día (antes de hablar con ella) le dije a Sebastián mi plan, le dije que quería volver a hablar con ella, que no sabía porque de un momento a otro hacia dejado de hacerlo. Nunca olvidaré su respuesta, me dijo «ya otro ocupó tu lugar» al principio me asusté, luego pensé que estaba bromeando. Tenía que comprobarlo yo mismo. ¿había sido remplazado en esos meses que no olvide de ella? No lo sabía, y obviamente ella no me lo diría.

Volví a hablar con ella, como antes y hasta mejor que antes. Otra vez todo era perfecto… Hasta que lo conocí, su nombre era Bairon, un man que no me cayo muy bien que digamos, el tiempo paso, y cada vez era más común verlos juntos, no solo en el descanso, sino en el colegio en general. Me había cambiado, -creo que este es el punto en el que se puede decir que caí en la friendzone-

A pesar de saber que ellos se gustaban y que pasaban mucho tiempo juntos, yo seguía ahí. (Típico de una persona que está en la friendzone, hace todo para demostrar su amor) lo triste de todo esto es que nosotros seguiremos hablando muy bien, pero mi error fue creer que ella todavía sentía algo por mi, y por ende, ilusionarme. Lo peor que pude hacer.

No éramos nada, pero igual sentía celos de vemos juntos. Hubieron gritar veces en las que le deje de hablar solamente porque me daba rabia que estuvieran juntos. Me enojaba y ni la saludaba -ya saben, un estúpido- lo peor, o mejor de todo es que ella sabía la razón de mi enojo. Eso pasó varias veces. Esta mi último año escolar, así que lo viví al máximo, aún tengo muy buenos recuerdos de aquella época. En fin, el tiempo paso y me gradué, como Sebastián estaba en el mismo grado que yo, ese día en la ceremonia método verla. A esa fecha no nos hablabamos, cuando se acabó la ceremonia y todo el mundo se estaba felicitando, la vi a lo lejos, me acerque y me abrazó, dejamos de lado todo enojo y disfrutamos el momento. Pensé que con ese abrazo todo sería diferente, qué ya había olvidado a Bairon y que seríamos felices juntos -otra vez mi estupidez salía a la luz- grave error, la realidad es que todo seguía igual o peor.

Para no hacer más larga la historia, solo diré que mientras estaba con ella, siempre le demostrar mi amor, siempre estuve ahí para ella, y ella solo me usaba, o eso sentía yo, la realidad es que me ilusiono con suma facilidad y talvez lo que ella me mostraba era una simple amistad y yo lo veía como otra cosa, la verdad no lo sé.

Pasaron unos meses y seguíamos hablando ocasionalmente, hasta que un día decidí decirle lo que sentía (un poco tarde creo), se lo dije y su respuesta rompió mi corazón, en resumen me dijo que había otra persona, que ella sabía que yo era mejor que la otra persona, que yo era como un ángel caído del cielo pero que ella quería intentar las cosas con la otra persona. Su respuesta me dolió mucho dadas las circunstancias y prometí en mi corazón nunca más confesarle mi amor a ninguna otra persona, hoy en día eso me marco mucho, y es por eso que me cuesta trabajo decir lo que siento, por el miedo al rechazo.

Hoy en día seguimos hablando, tenemos una linda amistad. No sé si todavía me gusta ella, pero si me atrae algo, la realidad es que el siento que ella me habla de cierta manera y hasta a veces me ilusiona. Yo y querido olvidarla, he querido dejar de sentir algo por ella, y aunque ya han pasado 4 años desde que la conocí, aun no me podido superar ese capítulo en mi vida, supongo que es porque Sebastián es mi mejor amigo, así que siempre que voy a la casa de Sebastián me toca verla, siento que ella juega conmigo porque a veces me demuestra cosas diferentes a la de una amistad pero cuando yo trato de hacer lo mismo, ella me responde diciendo que me calme y que ella no ve las cosas así. Es por eso que he dejado de hablar con tono de desesperación y se rumorea simple amigo.

A veces pasan días en los que no le hablo y me siento mal, no puedo pasa una semana si hablarle, y cuando trato de hacerlo, es ella quien me escribe o me busca.

Actualmente tengo planes de irme a estudiar a otro país como Canadá o Estados Unidos y espero​ que el tiempo que pase lejos de ella me sirva para olvidarla. No quiero seguir sintiendo algo por alguien me no me corresponde y hasta cierto grado juega con mi corazón»

Fin.