10 hábitos comunes que te están enfermando

Tienes que admitirlo. Tienes costumbres peligrosas. Sea que lo hagas por cultura, por la rutina del día a día. O simplemente, porque así lo quieres. Este resumen aclara que eso que haces a diario le resta a tu cuenta regresiva de existencia. De todas maneras, es tu decisión leerlas y cambiar lo que pudiera estar mal. Tu libre albedrío siempre será respetado.

Tu miedo a la gripe

Cada vez que te encuentra con la inflamación intensa que puede acompañar a la gripe, liberas sustancias químicas que dañan los vasos sanguíneos y puede aumentar el riesgo de enfermedades de origen inflamatorio, como enfermedades del corazón más adelante.

Tu impredecible horario

Uno de nuestros mayores factores de estrés no son las finanzas o el matrimonio, sino la falta de una rutina regular. Incluso simplemente almorzar una hora más tarde de lo habitual puede elevar los niveles de cortisol, la hormona del estrés y alterar el estado ideal de su cuerpo. Intenta comer, dormir y hacer ejercicio a la misma hora todos los días, los 365 días del año.

Tu selección de frutas y verduras

En el momento en que el producto viaja desde su fuente hasta los estantes de las tiendas, ha perdido muchos de sus compuestos que combaten enfermedades. Así que mejor compra vegetales frescos localmente o cuando estén en temporada. Si no, mantenlos congelados en su punto de madurez máxima para fijar los nutrientes.

Tu rutina de gimnasio

Incluso si haces ejercicio vigoroso, pasar el resto del día sentado podría afectar el colesterol, el azúcar en la sangre y la presión arterial.

Tus tacones

Sabes que los tacones de aguja no son cómodos, pero el dolor que causan también es un signo de inflamación relacionada con una enfermedad crónica. Mientras que la ciencia médica no dice que los talones desencadenan ataques cardíacos, sí se cree que apegarse a los zapatos cómodos puede proteger su cuerpo del daño a largo plazo de la inflamación.

Morderse las uñas

Morderse las uñas es más que una mala tendencia; también puede causar estragos en tu salud. En un pequeño estudio realizado en Turquía, el 76 por ciento de las personas que se mordían las uñas dieron positivo por bacterias causantes de diarrea y vómitos como Escherichia coli, en comparación con solo el 26.5 por ciento de las personas que no lo hacen.

Tu ‘triste almuerzo de escritorio’

Tu oficina es un caldo de cultivo para las bacterias, y desafortunadamente, tu teclado es uno de los puntos con más gérmenes. De hecho, un estudio de 2013 descubrió que, en solo un día, más del 50 por ciento de las superficies y empleados pueden infectarse con un virus. Comer al aire libre (¡o al menos lejos de tu escritorio!) Puede reducir la cantidad de bacterias a las que estás expuesto diariamente.

Tu hábito de fumar

Si el riesgo de cáncer por sí solo no fue una razón suficientemente buena para dejar este vicio, aquí hay uno más: fumar puede disminuir su función inmunológica, lo que lo hace más propenso a contraer gripe, resfriado o neumonía.

Tus sábanas sucias

Malas noticias: Los ácaros del polvo aman tu cama cálida y oscura tanto como tú. Si bien son relativamente inofensivos por sí mismos, sus excrementos y fragmentos desechados del cuerpo pueden desencadenar el asma y las reacciones alérgicas.

Tu falta de sueño

Si bien debemos dormir entre siete y nueve horas cada noche, solo la mitad de los nosotros alcanza ese objetivo. Pero escatimar en tu ojo cerrado puede hacer más que solo disminuir tus niveles de energía. No dormir lo suficiente también puede dejarte vulnerable a enfermedades, porque tus células no se pueden recargar completamente en un corto periodo de sueño.