¿No tienes sueño? Pues maneja un poco…

1 oveja, 2 ovejas, 3 ovejas… 530 ovejas… ¿No está resultando? Pues, según un nuevo estudio de la Universidad RMIT de Australia, las suaves vibraciones de un automóvil en movimiento pueden tener el impacto más dramático en nuestro estado de alerta y, por ende, contribuir a nuestro sueño.


En una serie de pruebas, los investigadores descubrieron que incluso los conductores con los ojos muy abiertos y bien activos necesitaban solo 15 minutos detrás del volante antes de tomar un turno para adormecerse. Fue aún peor para las personas que ya estaban cansadas.

Las estadísticas


“Sabemos que uno de cada cinco australianos se ha quedado dormido al volante, y sabemos que conducir soñoliento es un problema importante para la seguridad vial”, explica en un comunicado de prensa Stephen Robinson, miembro del equipo de investigación.

“Cuando estás cansado, no hace falta mucho para empezar a cabecear y descubrimos que las suaves vibraciones que producen los asientos de los automóviles mientras conduces pueden arrullar tu cerebro y tu cuerpo”.

Para el estudio, el equipo observó a 15 personas en dos escenarios de conducción simulada. El primero involucraba una vibración de todo el cuerpo entregada a través del asiento del automóvil, ajustada a una frecuencia baja para aproximarse a la de un automóvil o camión en movimiento. Por otro lado, el otro paseo simulado no tenía vibraciones.

Los resultados


Cada examen de manejo duró 60 minutos. Durante ese tiempo, las personas que sintieron las vibraciones se embarcaron en un viaje muy oscuro. “A partir de los 15 minutos de subir al automóvil, la somnolencia ya comenzó a afianzarse”, anotó Robinson. “En media hora, está teniendo un impacto significativo en tu capacidad para mantenerte concentrado y alerta”.

Solo en 2013, la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico en Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) registró el número de conductores soñolientos en 72,000 choques, 44,000 heridos y 800 muertes. Teniendo en cuenta los avances que los fabricantes de automóviles hacen todos los años a los automovilistas que miman con las últimas tecnologías reconfortantes, es poco probable que el número solo se haya acelerado.

Después de todo, ya ponemos mucho kilometraje en nuestros cuerpos y estiramos nuestros días hasta el punto de ruptura. De hecho, según un estudio de 2016 de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, uno de cada tres estadounidenses no duerme lo suficiente. No es de extrañar que los peatones, especialmente las personas mayores, miren en ambos sentidos, y en ambos sentidos una vez más, antes de apresurarse a cruzar la calle.

¿Cuál debe ser la próxima característica de seguridad del automóvil que salve vidas?


“Para mejorar la seguridad vial, esperamos que los futuros diseños de asientos para automóviles puedan incorporar características que interrumpan este efecto arrullador y combatan la somnolencia inducida por las vibraciones”, dice Robinson. Tal vez acabamos de llegar a un tope de exceso de ingeniería. Tal vez es hora de una nueva forma de pensar, algo que toma un camino muy diferente.

Algunas ideas

¿Qué tal un auto que está diseñado para mantenerte de puntillas mientras conduces? Le tomará a un audaz fabricante de automóviles que le presente asientos de bancos de iglesia, respiraderos que arrojan agua helada aleatoriamente en su cara e incluso frenos que requieren que ponga sus pies en el pavimento.

¿Y qué hay de reemplazar el control de crucero con el control de repetición, esencialmente un gran botón rojo que empuja cuando se siente somnoliento y electrifica el volante? ¿Muy extremista? De acuerdo, entonces tal vez tendremos que esperar hasta que los robots nos lleven el timón, para la seguridad de todos. De esa forma podemos dormir todo el camino hasta la oficina. Y nadie sale lastimado.