Egipto y la maldición de la momia: ¿Realmente existe el peligro?

¿Qué tal se te da lo de la egiptología? Tal vez no lo sepas aún, pero el estudio de la cultura egipcia no es solo un pasatiempo que se costeaba Indiana Jones o cualquier aventurero inglés con dinero. La egiptología es una carrera universitaria con sus respectivos doctorados, magisters y todo. Así que quienes se dedican a esta rama de la historia lo hacen sin pensar mucho en “la maldición de la momia.”


De otra forma, no se lograría mucho en los descubrimientos arqueológicos, los cuales, aun a día de hoy, siguen presentándose. Sirva de ejemplo, el hecho de que recientemente los arqueólogos en Egipto encontraron un gran sarcófago de granito negro en Alejandría, intacto durante 2.000 años. Sin embargo, se presenta la capciosa pregunta: ¿Podría contener los restos del antiguo líder griego Alejandro Magno, o una maldición mortal?

Lo que dice la evidencia


El descubrimiento reveló tres esqueletos y aguas residuales de color marrón rojizo, que desprendían un hedor insoportable. El Ministerio de Antigüedades de Egipto había designado un comité de arqueólogos para abrir la reliquia, que fue desenterrada en un sitio de construcción. Inicialmente levantaron la tapa de la tumba por solo 5 cm antes de que el olor acre los obligara a abandonar la escena de inspección por completo.

“Encontramos los huesos de tres personas, en lo que parece ser un entierro familiar … Desafortunadamente, las momias en su interior no estaban en las mejores condiciones y solo quedan los huesos”, dijo Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades.

¿Y la maldición?


Al abordar los temores de los medios de que alterar la tumba podría desencadenar la implacable maldición de Faraón, Waziri declaró: “Lo hemos abierto y, gracias a Dios, el mundo no ha caído en la oscuridad. “Fui el primero en meter toda la cabeza dentro del sarcófago… y aquí estoy frente a ti… estoy bien”.

A pesar de eso, el lugar ya no cuenta con gente en medio de temores de que el sarcófago pueda liberar letales vapores tóxicos, dice el periódico estatal egipcio Al-Ahram. Los científicos han desacreditado la infame “Maldición de la momia”, pero ¿hay otras amenazas en las tumbas antiguas?


Lord Carnarvon, patrocinador financiero de la excavación del sitio de entierro de Tutankhamon, murió de una picadura de mosquito infectado poco después de que abrieron la cámara en 1923. Desde entonces, se han corrido rumores de que el moho o la bacteria sobrevivieron en el área sellada y causaron o contribuyeron a su destino.

Pero F. De Wolfe Miller, profesor de epidemiología en la Universidad de Hawái, le dijo a National Geographic que no hay peligro real. “No conocemos ni un solo caso de un arqueólogo o un turista que experimente consecuencias negativas [de bacterias o moldes de tumbas]”, dijo a la revista. Los expertos han dicho que los tres individuos en el sarcófago de Alejandría pueden haber sido soldados en la época de los faraones. Se dice que el cráneo de uno muestra grietas que apuntan a una lesión de flecha.

Un busto de alabastro, sus características desgastadas más allá del reconocimiento, también se encontró con la tumba. La estructura tiene casi dos metros de alto y tres metros de largo, y es la más grande de su tipo que se haya encontrado intacta. Pesa 27 toneladas, y se cree que data del período ptolemaico temprano, que comenzó en 323 a. C después de la muerte de Alejandro Magno. Los arqueólogos ahora estudiarán el sarcófago en profundidad para determinar con precisión cuándo vivieron sus ocupantes y cómo murieron.