¿No te dan ganas de ahorcar a esta gente? A mi si

“Hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy seguro”. Einstein.

 

El último árbol de Ténéré

En la porción del Sahara que le pertenece a Níger hay…había un árbol, una acacia, que se mantuvo vivo mientras todos los demás a su alrededor sucumbían a las fuerzas negativas del desierto. Durante cientos de años fue un punto de referencia para las caravanas que atravesaban esas desoladas regiones. Incluso formó parte como señal de referencia en mapas militares de la zona. No había ningún otro árbol por 400 km a la redonda. Su existencia era un milagro de tenacidad y resistencia cómo sólo un árbol puede mostrar.

En el año 1973 un borracho desconocido que conducía un camión desde Libia estrelló su vehículo contra el único árbol en un área de 550 km2 destruyéndolo en el acto.

Los duendes de Utah

Millones de años de extrañas erosión le dieron forma a uno de los paisajes más surreales de los Estados Unidos. Estas formaciones rocosas con forma de hongos son únicas en el mundo y es fácil ver por qué son consideradas unas maravillas naturales. Hasta que llegó un idiota llamado Glenn Taylor que las destruyó porque, en su infinita sabiduría, pensó (¿pensó?) que eran peligrosas para las personas.

Los acantilados de Irlanda

Elevándose por más de 120 m directamente desde el océano, los  acantilados de Irlanda son un panorama que muestra en sus caras más de 300 millones de años de historia natural. Son punto de estudio obligado para paleontólogos, geólogos, ornitólogos, etc.

En 2013 dos turistas franceses, que se hacían llamar Mama y Eidor el Sucio, cubrieron los acantilados con un grafiti inspirado en sus sueños de crack.

Las islas Paracel en China

Este archipiélago del Mar del Sur de China fue aislado por el gobierno con la esperanza de que las especies viviendo en las islas, debilitadas peligrosamente por la acción humana, se recuperaran y pudieran florecer una vez más. Durante décadas las islas estuvieron prohibidas para los humanos. Pero en 2016 las puertas se abrieron al turismo local y en seguida una avalancha de personas se lanzó a disfrutar el nuevo edén creado por los naturalistas. ¿Cómo celebraron? Comiéndoselo todo. Cada rara especie de almeja, langosta, erizos de mar, peces…todo se lo comieron y, por si fuera poco, casi llevaron a la extinción las formaciones coralinas despedazándolas para llevarse suvenires.

Uluru

Un pieza natural única, repito, única en el mundo, Uluru es una roca monolítica gigantesca localizada en la parte central de Australia. Punto obligado de visita para millones se ha visto gravemente contaminado por la mierda que ellos dejan. Es un sitio sagrado para la tribu de los Anangu, por lo que no hay ninguna comodidad turística por ninguna parte. Así que la gente lo escala para ocultarse cada vez que tienen que defecar. Esa contaminación llevó a la extinción a una rara especie de camarón, Branchinella latzi, que sólo vivía en el agua en la cima de la roca.

¡Lo que el paneta tiene que soportar!

¡Bien dicho, Einstein!