Nunca, nunca, compartas estas cosas

Si vives rodeado de gente es inevitable compartir cosas, especialmente con la familia. Por ejemplo piensa en esto, si trabajas en una oficina eventualmente vas a respirar aire que ya pasó por los pulmones de uno de tus compañeros. Si estás en la calle tarde o temprano vas a tocar algo que ya alguien más tocó, compartiendo con ese alguien lo que sea que tenía en la piel de la mano.

Sin embargo hay cosas en las que puedes ejercer un poco más de control para mantenerlas tuyas nada más, porque definitivamente no te conviene compartirlas.

Estas son algunas de las cosas que quieres mantener privadas.

La barra de jabón. Si tienes pareja está bien usar un solo jabón porque eventualmente los cuerpos que viven en intimidad se aclimatan mutuamente a la flora y fauna microscópica de cada uno. Pero nadie más. No te confíes en que el jabón es antibacteriano porque, en el mejor de los casos, lo son a un nivel muy bajo, de lo contrario serían muy irritantes. No te engañes, las bacterias se sienten cómodas viviendo en el jabón.

Toallas. Son un campo fértil para el crecimiento de bacterias y hongos, especialmente si se dejan colgadas húmedas dentro del baño.

Navajas o máquinas de afeitar. Es posible que alguien sano sea portador de infecciones en las células muertas de la piel. Bacterias, hongos, virus, todo esto puede contaminar las hojas de las navajas. Además las navajas crean abrasiones y pequeños cortes, por lo que pueden transmitirse enfermedades como hepatitis y el VIH.

Cortaúñas. No hace falta decir mucho sobre la cantidad de hongos que existen incluso en uñas que lucen sanas. Sin hablar que pueden ser vía de entrada para el virus del papiloma humano.

Cualquier crema corporal. Vaselina, cremas faciales, cualquier medio donde los dedos se hunden, son caldo de cultivo para estreptococos y estafilococos.

Desodorantes. ¡Alguien puso eso en su axila primero! ¿De verdad necesito hablar sobre esto, especialmente cuando muchos de estos productos lo que hacen es enmascarar el olor y no eliminar las bacterias?

Piedra pómez. El material poroso y rugoso es ideal para que todos los animalitos microscópicos tengan fiestas diarias allí. Es tremendamente eficiente para esparcir el virus que produce las verrugas.

Cepillo dental. Este es otro que yo no debería ni siquiera mencionar. Ni el enjuague final lo libera de bacterias. Pueden transmitir enfermedades a través del sangramiento de las encías.

Aretes o pendientes. Enfermedades transmitidas por la sangre pueden esparcirse de esta manera. Como es muy común entre mujeres compartir los aretes es buena costumbre desinfectarlos con alcohol.

Audífonos. A las bacterias les encantan los audífonos, hay mucha comida en ellos, especialmente aquellos que son usados haciendo ejercicio, cuando el calor corporal aumenta el confort de las bacterias.

No es cuestión de convertirse en paranoico. Todo es cuestión de sentido común.