¿Qué tienen en común los extraterrestres, un delfín y una mujer?

Un laboratorio llamado Dolphin Point y una muy extraña y trágica historia de amor.

Temprano en la década de los 60 un pequeño grupo de científicos formaron una organización llamada La Orden del Delfín. Entre sus miembros estaba el conocido Carl Sagan y el menos conocido John Lilly. El propósito de la Orden era la búsqueda de vida inteligente extraterrestre.

DR. LILLY Y UNO DE SUS DELFINES

El campo del Dr. Lilly era el lenguaje de los delfines, su alcance y desarrollo, en vistas de una probable comunicación con los humanos. Su convicción de la existencia de una vía para la comunicación entre especies atrajo la atención de la NASA. Mediante los auspicios de la Orden y de otros, como el astrónomo Frank Drake del Observatorio Nacional de Radio Astronomía, se logró que la NASA aportara los recursos económicos necesarios para establecer Dolphn Point, un lugar donde explorar las posibilidades de comunicación entre humanos y otra especie.

A Dolphin Point llegó un día Margaret Howe Lovatt con grandes deseos de ayudar e involucrarse con el trabajo con los delfines. A pesar de no tener estudios formales relacionados con lo que allí se hacía los directores del proyecto permitieron que entrara en el equipo como ayudante.

El grupo de delfines estaba compuesto por dos hembras, Pamela y Sissy, y un macho, Peter. Y aquí comienza a enredarse la cosa.

Margaret demostró ser excelente en lo que se esperaba de ella, interactuando con los delfines para lograr un terreno común de sonidos y expresiones. El avance fue tan inesperado que los directores le pidieron que se quedara en el laboratorio las 24 horas del día, y para ello prepararon un apartamento inundado con unos 60 cm de agua, en donde delfines y humanos podían habitar el mismo ambiente.

Muy pronto Peter comenzó a interesarse en la anatomía de Margaret, sobre todo sus piernas, a las que se quedaba mirando durante largos minutos. Sin embargo eso no paró allí. El interés de Peter pasó rápidamente a expresarse de una manera más inquietante hasta convertirse en avances abiertamente sexuales. Peter se frotaba contra la parte del cuerpo de Margaret que estuviera a su alcance, la mano, la pierna, los pies. A pesar de lo incómodo de la situación el sacar a Peter del lugar era complicado, y posiblemente traumático, lo que aumentaría intolerablemente el estrés en el animal.

Fue así que Margaret decidió contribuir de una forma más activa a descargar los intereses sexuales de Peter, justificando el hecho como parte de su intención de acercarse más al delfín, de fortalecer la conexión entre ambos que permitiera al proyecto seguir avanzando.

Desafortunadamente el proyecto en general fue decayendo en sus propósitos y recursos y, finalmente, fue cancelado. Los delfines enviados a otras instalaciones.

La separación de Peter y Margaret fue dura para ambos pero ella eventualmente superó su pérdida. No así Peter. Unas semanas después Margaret fue notificada que Peter se había suicidado. Así es, suicidado. Otros investigadores de delfines han validado el término.

¿Cómo se suicida un delfín? Su respiración no es automática como la nuestra, ellos tienen que prestar atención a cada inhalación que toman. La toma de aire es voluntaria o no se produce en absoluto. Para un delfín, estresado más allá de sus límites, es cuestión de dejar de respirar y morir.

¿Es esto una prueba de que hay líneas que no deben cruzarse nunca no importa la justificación?