El intrigante misterio del perezoso, una polilla y un alga

Una visita al baño una vez por semana, un momento de gran peligro y un misterio aún no resuelto por la ciencia.

El perezoso, o pereza, es un animal 100% arborícola. Excepto cuando va al baño. El perezoso es…tú sabes…perezoso, se mueve lentamente por las ramas de los árboles, duerme más de 10 horas por día y come lentamente hojas el resto del tiempo. Su lentitud ha sido una increíblemente buena estrategia de supervivencia, ninguna de las especies está en serio peligro.

Este animal se mueve tan lento que él mismo se convierte en un lugar donde otras cosas viven: escarabajos, algas, polillas, etc.

El misterio del baño

Como todo lo demás en él, su sistema digestivo es muy lento, y el hecho de que se alimenta casi exclusivamente de hojas, que no le ofrecen mucho en materia de energía, no favorece el desarrollo de la velocidad. Es por eso que a su intestino le da pereza trabajar con frecuencia, su proceso de digestión puede durar un mes, y le retrasa sus visitas al baño a una vez por semana.

Aquí donde comienza el misterio porque, al contrario que otros animales arborícolas que simplemente dejan caer el excremento donde estén, el perezoso baja al suelo y hace el número 2 en la base del árbol dónde vive. Usualmente esto es letal para el pobrecito. Casi el 50% de sus muertes se producen cuando sus depredadores aprovechan su indefensión en el suelo. Una rata de mortalidad muy elevada.

¿Por qué lo hacen? ¿Por qué se arriesgan de esa manera? No está para nada claro.

La teoría que tiene que ver con polillas y algas

Como dije, un perezoso es casi un ecosistema en sí mismo, su lentitud, sus largos períodos de inmovilidad, lo hacen terreno apropiado para la visita y estadía de insectos y plantas.

La teoría va como sigue: las polillas viven escondidas entre el pelaje, perfectamente camufladas, y contribuyen a la fertilización de las algas que crecen en la piel y pelo del perezoso. El alga lo ayuda a pasar desapercibido entre el follaje y se piensa que también contribuye a su alimentación por absorción de nutrientes a través de la piel. La pereza le devuelve el favor a la polilla bajando a defecar al pie del árbol dejándole un lugar cercano donde dejar sus huevitos, manteniendo así el ciclo de beneficio mutuo.

Eso dice la teoría. Nadie lo ha comprobado pero tampoco nadie ha propuesto algo más sólido. Algunos piensan que ese acto de peligro extremo tiene que estar motivado por un impulso sexual que lo lleva a dejar un marcador anunciando la presencia de un buenmozo perezoso o perezosa.

Tomando en cuenta lo lento que son ellos supongo que la solución tardará un poco en llegar a nosotros.