10 palabras en español que no has escuchado nunca

Nuestro idioma es especial. Tiene palabras que suenan a música y otras que suenan a insulto.

He aquí tan sólo 10 de las palabras más extrañas del español.

Abuhado: suena como el nombre de uno de los cuarenta ladrones de Alí Babá, pero no, se refiere a la cualidad de estar abotagado (ya ésta es bastante rara de por sí), hinchado. “Tu mujer de dejó ese ojo bastante abuhado.”

Acmé: ¿un tipo especial de acné? No, tampoco es la marca de los famosos productos que aparecen en las comiquitas (que por cierto es una marca real). Esta palabra define el punto más agudo o intenso de una enfermedad, cuando el rigor de sus síntomas está en su pico. “En este momento él está en medio del acmé de su fiebre.”

Jipiar: yo supongo que tiene la misma raíz que la voz…pio…pio…de los pollitos, el piar. Por ahí viene la cosa porque esta palabra denota un gemido, gemir, cantar con un sonido como quejido. “Cuando cantan, las chinas e hindúes jipían muy bien.”

Barbián: la barba que se usa con un cardigán…no, no es eso, un barbián es una persona que tiene una actitud alegre, jovial, ligera y apuesta. “Él es buenmozo y barbián, me gusta mucho.”

Mamporrero: es complicado…resulta que cuando los caballos montan a la yegua necesitan a alguien que guíe su…bueno…eso, para que no falle la portería haciéndose daño. Eso es un mamporrero. Por cierto que también existe la mamporrera. Bueno…de todo hay. “Mi trabajo es ser mamporrero en la hacienda.”

Sapenco: suena como el hijo idiota de un sapo o un insulto dirigido contra alguien que tiene más o menos el mismo coeficiente de un sapo. Un sapenco es un caracol muy común en Europa. “El caracolito se miró en el espejo y dijo, soy un sapenco.”

Haiga: siempre la escuché como una forma errónea del verbo haber, una forma corrupta de haya, pero según la Academia la palabra es real y válida y se refiere a un carro pomposo, rimbombante, grande. “El carro nuevo del presidente es un haiga tremendo.”

Zamacuco: esto tiene que ser un insulto, ¿verdad? No me imagino a alguien que sea llamado así y se quede tranquilo. Zamacuco denota a una persona que siempre se sale con la suya mediante disimulos y engaños.

Trapisonda: no podía dejar a esta por fuera. Esta palabra define a una pelea, una riña, una discusión violenta. “Las discusiones sobre política usualmente terminan en una trapisonda.”

Burdégano: debe ser algo feo porque rima con muérgano (esta es otra que también tienen lo suyo en extrañeza). Burdégano es la descendencia entre un caballo y una burra. “Eres más terco que un burdégano.”