La enorme complejidad del arte de lo pequeño: la nano escultura

JONTY HURWITZ

¿De qué tamaño es la estatua más pequeña que conoces? Tal vez sea una pequeña figura que usas como pisapapeles. O tal vez sea una figurita de cristal Swarovsky.

¿Y si te digo que hay esculturas que necesitan un microscopio electrónico para poderlas ver?

Bienvenido a la nano escultura, arte que se mide en micrómetros, en millonésimas de metro. Divide a un milímetro en mil partes, ¿puedes ver a una de esas partes? No. Un cabello humano mide en promedio unos 100 micrones de espesor.

El uso de la tecnología no es nuevo en arte. Los artistas han sabido aprovechar las nuevas herramientas que la ciencia les proporciona cada vez que han tenido oportunidad.

Entra en escena Jonty Hurwitz

Ingeniero eléctrico especialista en procesamiento de señales, empresario, artista, practicante de yoga, surafricano, Jonty es un apasionado del arte anamórfico y la nano escultura.

 

Su arte está concebido en esa interesante zona plástica del límite de la percepción humana en cuanto a la forma, en el caso de sus creaciones anamórficas, y en cuanto al tamaño con sus nano esculturas.

La forma humana más pequeña jamás creada es “Trust”, una mujer en una pose danzante o de ofrecimiento, que mide 80x20x100 micrones.

¿Cómo se hace algo así?

Todo el proceso, desde concepción hasta realización, tomó alrededor de 10 meses con visitas a varios laboratorios en cada fase.

La modelo, Dr. Yifat Davidoff, fue fotografiada con una técnica llamada fotogrametría, usando 250 cámaras montadas todo a su alrededor. Cada parte del cuerpo es medida y relacionada entre sí, y con el todo, mediante algoritmos y matrices de datos.

Cada fase del proyecto se realizaba en un laboratorio diferente progresando hasta llegar al Instituto de Nanotecnología del Instituto de Tecnología Karlsruhe, en Alemania, donde usaron una nueva técnica llamada litografía multifotón en un impresor 3D de nueva generación.

Un recipiente lleno de un polímero resinoso sensitivo a la luz recibe descargas puntuales de un láser en frecuencia infrarroja cercana. La luz, enfocada a través de un microscopio, endure la resina en cada punto irradiado. Una computadora controla el progreso de estos puntos, llamados voxel, y va armando la escultura punto por punto, capa por capa.

El arte invisible

Otro fantástico ejemplo es “Cupido y Psique”, una interpretación de la famosa pintura de Antonio Canova, que es mostrada asentada en la cabeza de una hormiga.

Y luego está “Intensidad”, un conjunto de figuras femeninas de una suave elegancia.

En total se crearon 7 figuras…que se perdieron cuando alguien, accidentalmente, tropezó con su dedo el espejo donde estaban colocadas para su visualización en el microscopio.