¡La historia de una mujer y un tornillo de 2,5 cm dentro de su croissant!

Los accidentes pueden pasar. Seguro todos recordamos, incluso entre risas, cuando resbalamos sobre el suelo cubierto de hielo luego de una nevada, por poner un ejemplo. ¿Recuerdas que te haya pasado algo parecido? Ahora bien, lo que siempre procuramos es minimizar la frecuencia y la probabilidad de que suframos por causa de la mala suerte.

Sin embargo, cuando “el suceso imprevisto” depende de terceros, los asuntos cambian. Más aún, si nuestra salud es puesta en un riesgo grave, por ejemplo, a través de la comida. Teniendo eso en cuenta, te recomendamos pensártelo dos veces la próxima vez que te metas los dientes demasiado rápido en un croissant. ¿La razón? una mujer en Tétéghem, una ciudad cerca de Dunkerque en el extremo norte de Francia, tiene la suerte de estar viva después de que casi se atragantó con un croissant de chocolate que había comprado en un supermercado Carrefour local.

La “espina” dentro del croissant


Tan pronto como la madre mordió su dulce relleno, sintió dolor al morder en el chocolate, y se dio cuenta de que algo andaba mal. “Estaba comiendo y, de repente, sentí algo duro en la boca y no logré escupirlo”, dijo al diario regional La Voix du Nord la afectada. Cuando pudo sacar el objeto que tenía en la boca, descubrió con horror que su dolor provenía de una “espina” en el chocolate contenía un tornillo de 2,5 centímetros oculto en su interior. ¿puedes imaginar lo que esto hubiese significado para ti?

Como es lógico, una vez que la mujer y su incrédulo marido e hijos se habían recuperado de la conmoción, corrieron a la sección de panadería del supermercado para pedir una explicación. Pero, si el susto había generado molestias, esta traumada dama tuvo que prepararse para la explicación que iba a recibir. “No somos nosotros, simplemente los horneamos, los congelamos”, dijo un empleado, culpando al proveedor en Bélgica.

Las consecuencias


Como el gerente no estaba presente y la mujer no recibió la justificación adecuada para una incidencia de negligencia grave que podría haberle costado la vida, la mujer de Tétéghem decidió presentar cargos. “No estamos haciendo esto por nosotros, lo estamos haciendo por otros”, dijo. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que cada año enferman en el mundo unos 600 millones de personas –casi 1 de cada 10 habitantes– por ingerir alimentos contaminados y que 420 000 mueren por esta misma causa, con la consiguiente pérdida de 33 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad

Y, a decir verdad, en la actualidad, las cadenas de suministro de alimentos atraviesan numerosas fronteras nacionales. Así que la buena colaboración entre los gobiernos, los productores y los consumidores contribuye a garantizar la inocuidad de los alimentos. Pero como mencionamos al principio, los accidentes pueden pasar.