Ophrys – La orquidea que buscó parecerse a un insecto

A la Ophrys, un género con numerosas especies de orquídeas, la evolución la llevó a tomar un interesante giro llevándola a copiar la forma de un insecto. Es también conocida como la orquídea abeja, precisamente por su parecido a los cuerpos peluditos de estos insectos.

Esta planta es extraordinaria ya que se reproduce con un proceso llamado pseudocopulación, un mecanismo muy similar a la copulación que no involucra una unión sexual verdadera entre los participantes. En este caso la flor imita insectos femeninos de tal forma que los insectos masculinos amorosos son engañados para “aparearse” con la flor y así polinizarla.

La Ophrys es una orquídea terrestre común en Europa central y del sur, el norte de África y Anatolia, es decir en toda la región Mediterránea.

Las Ophrys gozan de la protección de CITES II (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) debido a su tremenda popularidad entre los amantes de las orquídeas.

Este tipo de orquídea, durante el verano, se la pasa latente como un tubérculo debajo de la tierra, esencialmente sirviendo como una reserva de alimento. Comenzando a mediados del verano hasta los inicios de otoño se desarrolla un rosetón de hojas. Durante este periodo un nuevo tubérculo crece mientras el viejo lentamente muere. En la siguiente primavera un tallo floreciente inicia su crecimiento y las hojas empiezan a marchitar.

Una de las cosas que complica su cultivo es que ellas dependen, para su ciclo vital, de un hongo simbiótico. Trasplantar especímenes silvestres se ha demostrado muy difícil debido a esta simbiosis.

Las orquídeas del genero Ophrys usan engaño sexual para atraer polinizadores hacia sus flores a través de una feromona característica de las polinizadoras hembras, además del uso de señales visuales y táctiles.

Estas señales estimulan comportamientos de apareamiento en los polinizadores masculinos que los llevan a intentar copular con el labelo de la orquídea. Durante la pseudocopulacion, el polen de la flor se pega al abdomen del insecto para ser transferido a otras orquídeas.

Aunque las señales morfológicas juegan un rol importante, en especial a corta distancia, la feromona mímica, o alelomona, ha demostrado ser la principal herramienta de polinización.

La alelomona producida es muy específica al polinizador particular de cada especie de Ophrys, del cual usualmente tiene uno solo y del que es completamente dependiente para sobrevivir.

A pesar de tan exitosa y lista estrategia tan solo un 10% de una población de Ophrys es polinizada, pero esto no es un problema ya que cada orquídea produce un aproximadamente unas 12,000 diminutas semillas.