En esta calle tienes que amarrar tu carro si no quieres que se vaya solo

Bristol es una antigua ciudad sobre la costa suroeste de Inglaterra. Su lugar de emplazamiento fue hogar de Neandertales hace unos 300.000 años. Fue parte de los territorios conquistados por los romanos que le dieron el nombre de Abona y se cree que su primer nombre significaba “el fuerte en el abismo”.

Fue nombrada por el Sunday Times la mejor ciudad inglesa para vivir en el 2014 y el 2017.

Pero quizás los vecinos de la calle Vale, en el barrio de Totterdown, sueñen con poder vivir en otra calle donde no necesiten un montacargas para subir hasta su hogar.

Vale Street

Vale Street tiene una inclinación de unos 22o. Esto significa que por cada metro de distancia horizontal la calle sube unos ¡40 centímetros! Ten en cuenta que la máxima inclinación que se considera confortable para caminar es de unos 3,5o, es decir 6 centímetros hacia arriba, o hacia abajo, por cada metro horizontal.

Esta inclinación de 22oestá en el límite de las regulaciones en las que el uso de un pasamano se hace mandatorio.

Los vecinos de la calle Vale se ven obligados a estacionar sus autos perpendiculares a la calle para evitar que las cajas de transmisión se dañen o que el carro se vaya rodando hasta el fondo. En invierno la situación en aun peor y la gente tiene que atar sus autos a los postes de alumbrado o a lo que sea que esté más cerca. De lo contrario el vehículo se irá deslizando majestuosamente hasta quién sabe dónde.

Sus usos y abusos

La calle se ha convertido en un gimnasio al aire libre puesto que subir esa calle a pie, o en bicicleta, es todo un ejercicio extremo aeróbico. Es admirable ver cómo los ciclistas aceleran todo lo que pueden antes de comenzar a subir con la esperanza de, pedaleando como locos, poder llegar a la cima con vida.

Pero también hay diversión en la calle Vale. Los vecinos usan la pendiente para jugar una carrera de huevitos en Pascua. Cada año los locales e invitados suben hasta el tope, descansan unos ocho días, y luego dejan rodar unos huevitos debidamente marcados e identificados. El ganador es aquel cuyo huevito llega más lejos. Hasta ahora nadie ha medido la velocidad con la que esos huevitos terminan la carrera.

De manera que si te apetece llegarte por allá ve preparado. Hazte un electro primero para asegurarte que tu corazón está bien, date un buen masaje en las piernas y calienta los músculos antes de lanzarte a la conquista de Vale. Si planeas llegar conduciendo primero chequea el estado de tus frenos.

Si no lo haces así podrías terminar conduciendo en el fondo del Atlántico.