Encomendamos tus cenizas al… ¿espacio?

El problema de disponer de un cuerpo después que una persona muere es universal y con el tiempo nosotros hemos encontrado diversas soluciones.

Durante mucho tiempo, cientos de miles de años, simplemente los dejábamos donde caían, no sabíamos hacerlo mejor. Posteriormente, con el advenimiento de la inteligencia y la cultura, aprendimos a enterrar a nuestros muertos.

No mucho tiempo después, en algunos lugares, se hizo común la cremación, tal vez impulsada por razones higiénicas o religiosas.

La persona enterrada, sepultada, tiene un lugar concreto en donde reposa. No así la cremada que nos deja con la decisión posterior de cómo disponer de las cenizas.

Hay parientes del fallecido que las dejan en sus casas, otros las colocan en lugares especiales, y finalmente otros las riegan en lugares establecidos por la última voluntad del difunto. Pero en tiempos modernos se han destacado otras alternativas como convertirlas en un tatú, en un diamante o, a través del suelo, en un árbol.

 

Ahora hay otra opción que nos llena los ojos y el corazón de infinito, depositar las cenizas de aquellos que amamos en el espacio.

¿Cómo se puede hacer eso?

Un antiguo ingeniero de la NASA tuvo la idea de facilitar la puesta en órbita de cenizas humanas por medio de una compañía llamada Elysium Space.

Cuando uno adquiere el servicio la compañía te envía un kit con un pequeño contenedor metálico donde colocar las cenizas. Este contenedor será grabado con las iniciales del difunto.

Posteriormente la cápsula será lanzada en un cohete a una órbita baja, una LEO (low earth orbit).

La órbita no es estable y en unos pocos meses la cápsula caerá y se convertirá brevemente en una estrella fugaz.

LA TIERRA VISTA DESDE UNA LEO

El kit contiene además un App que te permite saber en cualquier momento, usando tu teléfono,  dónde está la cápsula en el cielo.

En el futuro la compañía prevé ofrecer el servicio de sepulturas en la Luna.

Saber que tu ser querido será durante un momento una brillante estrella allá arriba en el cielo es algo que vale la pena considerar.