La Sirenita: La verdadera historia que Disney te ocultó

¿Te ha gustado la serie? Es verdad, algunos tal vez quieran seguir manteniendo la ilusión que les creo la fantasía de Disney. Pero, el ver todos los ángulos de una historia nos hacen ver al mundo como en realidad es. Y eso aplica a nuestras fantasías. Por eso, hoy tocamos una historia especialmente extraña, viéndolo desde el punto de vista de la “adaptación” que Disney realizó sobre la misma: La Sirenita. Esperamos que sea instructiva.

La historia de Andersen


El cuento clásico de Hans Christian Andersen es un giro de 180° de la película de Disney. Es cierto, algunas partes se alinean. Ella ve al príncipe desde lejos en su barco, y ella lo rescata de ahogarse y se enamora de él. Él no la ve. Ella visita a la bruja del mar que le toma la lengua a cambio de piernas (y lo hace porque la pequeña sirena tiene una voz increíble).

También, el trato es el mismo: la sirena solo puede seguir siendo un ser humano si encuentra el beso del verdadero amor y el príncipe se enamora y se casa con ella. Sin embargo, la pena en la película es solo que Ariel se convertirá en una sirena si falla. Pero en la historia, morirá si falla.

Además, aunque el príncipe sigue siendo un motivador principal, la sirena en la historia también está motivada porque los humanos tienen almas eternas, y las sirenas no. La película de Disney deja de lado la pena que la sirena paga por tener piernas: cada paso que da se siente como si estuviera caminando sobre filosos fragmentos de vidrio.

El verdadero desenlace


Al principio, parece que el plan está funcionando, pero luego el príncipe termina casándose con otra, una mujer que “piensa” es la persona que lo salvó (la sirena no puede decirle la verdad, ya que no puede hablar). Se le dice que, si mata al príncipe, simplemente puede volver a convertirse en sirena y no tiene que morir. Ella simplemente no puede hacerlo, sin embargo. Se arroja al mar y se convierte en espuma marina (aunque debe mencionarse que luego se convierte en una “hija del aire”, entrando en una especie de purgatorio donde tiene que hacer buenas obras hasta que quizás gane un alma, lo cual tardará unos 300 años en suceder).

Y así, sin más la historia nos deja en una esperanza un tanto amarga para que las cosas le vayan bien a nuestra protagonista, ¿qué tal te parece eso para “un final feliz”?