Masha y Dasha Krivoshlyapova. Una historia de horror

Estas siamesas nacieron en Moscú en 1950 compartiendo un solo sistema circulatorio, dos sistemas nerviosos centrales, y dos estrellas negras en su cielo.

Una, nacieron dentro de un sistema totalitario brutal que no daba la más ligera importancia a los derechos humanos. Dos, cayeron en las manos de Pyotr Anokhin, un fisiólogo que se especializaba en el estudio de sistemas circulatorios y nerviosos y sus funciones en situaciones de grave estrés. La suma de una + dos las llevó a ser escogidas como parte de experimentos soviéticos humanos.

Al nacer fueron secuestradas. A la madre se le dijo que habían muerto justo después del nacimiento. Comenzaba así una vida de experimentos deformantes e inhumanos.

La primera fase de las experimentaciones se concentró en estudiar las reacciones de una melliza al sufrimiento de la otra. Una de ellas era sometida a frío extremo, o calor, dolor intenso, privación de sueño, hambre debilitante, incluso inyecciones de yodo radioactivo, mientras la otra era observada. Esta fase se realizó entre el nacimiento y los 12 años de edad.

Debido a que las hermanas tenían sistemas nerviosos separados desarrollaron diferentes personalidades.

Masha desarrolló rasgos compatibles con un cuadro sociópata, mentía impulsivamente; era violenta, verbal y físicamente, con su hermana; era desobediente y rebelde, mostrando constantemente rechazo hacia todo.

Por el contrario Dasha era noble, sensible, obediente y participativa, se identificaba emocionalmente con las personas a su alrededor y le encantaba hacer amigos.

El contraste entre las dos hermanas creaba situaciones de gran estrés para ellas. Masha era manipuladora, cruel y envidiaba malsanamente los gestos de amistad y romance de su hermana. La tensión del conflicto fue tan grande que a los 18 años Dasha trató de suicidarse colgándose.

Otra consecuencia de la terrible tortura emocional con la que Masha continuamente atormentaba a su hermana fue que, después de ser liberadas del instituto donde vivieron por tantos años de experimentación, Dasha buscó escape en el alcohol con la esperanza de que, al emborracharse ella, Masha también lo haría y dejara de molestarla.

Un rasgo significativo era que Masha no soportaba la compañía masculina que Dasha desesperadamente buscaba. En cambio se sentía atraída por mujeres bonitas, obligaba a Dasha a vestirse con ropo masculina y llevar cabello corto.

A los 53 años Masha murió de un ataque al corazón. Los médicos urgieron la separación de cuerpos pero Dasha se negó a separarse de su hermana. 17 horas después Dasha murió por envenenamiento debido a las toxinas provenientes del cadáver.

Es difícil imaginarse lo que estas muchachas vivieron. ¿Fue la sociopatía de Masha producto del horrendo maltrato a que fueron sometidas desde niñas? ¿Pero entonces por qué Dasha no se vio afectada de igual manera? ¿Cómo es vivir durante 53 años unida, sin ninguna posibilidad de alejarse, a un monstruo egoísta y violento?

¿Eran Masha y Dasha dos individuos unidos o una sola persona partida en dos?