¿Qué tal si le pones a tu vehículo ruedas de metal?

Creo que estás un poco mareado, tío.

Es más, ¿qué tal si esas ruedas son de platino y oro?

Ahora sí, tío, te perdimos…

Con las ruedas de las que estoy hablando podrías patinar, repito, patinar, no rodar, alrededor de la Tierra 500 veces antes que tuvieras que cambiarlas.

Y si no patinas sino que las ruedas como Dios manda probablemente tu bisnieto las heredaría para sus 500 vueltas respectivas.

¡Después de dos kilómetros de patinar tus ruedas habrán perdido tan sólo una capa de material del grosor de un átomo!

Esto es lo que calculan los ingenieros del Laboratorio Nacional Sandia en los Estados Unidos.

En busca de lo durable

El equipo de ciencia de los materiales del Sandia aseguran que esta nueva aleación encontrada por ellos es el material más resistente al desgaste del mundo. Sus únicos rivales serían el diamante y el zafiro, los materiales naturales más resistentes conocidos.

Los ingenieros afirman que su aleación de platino y oro es 100 veces más resistente que el acero de alta tensión.

Justamente la parte débil de los metales es su debilidad a la fricción que los deforma y corroe, a menos que se les aplique un protector. Esto es lo que tú haces cuando le añades aditivos al aceite de tu coche.

No solamente las máquinas son víctimas del desgaste entre metales, hay contactos de componentes electrónicos que friccionan unos contra otros millones de veces durante su vida útil. El uso de aleaciones como la propuesta incrementaría enormemente la duración y la confiabilidad de partes electrónicas de sistemas aeroespaciales, celulares, radares, etc.

Una nueva forma de ver el problema

Tradicionalmente la medida de la resistencia de un material al desgaste está relacionada con su dureza. Sin embargo los ingenieros partieron desde otro punto de vista y enfocaron el asunto no como dependiente de la dureza sino de la reacción del metal al calor y a la fricción.

Este nuevo criterio determinó la escogencia de los metales base, su proporción y el método de fabricación, para garantizar integridad y durabilidad durante intensos y largos ciclos de estrés por deslizamiento.

Auto generada protección

Una inesperada y favorable característica que surgió durante los ensayos es que la aleación generó, por sí misma, una capa de carbono entre las superficies siendo probadas. Esta capa resultó ser un excelente lubricante como el grafito y dura como el diamante.

Apuesto a que ya no te parece tan loca la idea de ruedas de platino y oro para tu carro. ¿Te imaginas la pinta de esa tremenda nave?