¿Qué tan cerca de una vela puedes poner tu mano? ¿Y del sol?

NASA acaba de lanzar la sonda solar Parker (PSP), llamada así en honor a Eugene Parker, el físico que propuso por primera vez la existencia del viento solar.

La sonda orbitará al Sol más cerca que cualquier otra nave espacial lanzada por humanos, tan cerca como 6.16 millones de kilómetros de distancia.

¿Qué tan cerca es eso? Si la Tierra y el Sol estuvieran separados por una distancia de 100 metros, entonces la Parker orbitaría al astro a 4 metros. Bien adentro de la corona solar, la parte más caliente del Sol, un lugar que puede llegar a ser 300 veces más caliente que los 6.000 Co de la superficie.

Nadie entiende bien el por qué la corona es tan caliente. Eso es parte de las investigaciones y mediciones que la sonda está programada para hacer, así como también estudios sobre radiación y viento solar.

La concha de protección

La Parker luce como una delicada señora con un paraguas en día soleado. El sistema de protección consiste en un escudo que la sonda lleva adosado a un lado de su cuerpo, el lado que siempre encara al Sol.

Este escudo esta compuesto de dos láminas de carbono con un núcleo de espuma térmica especial entre ellos y una capa de pintura reflectora. Se espera que este sistema proteja a la sonda de una cantidad de radiación y calor que supera 475 veces lo que reciben los satélites en órbita alrededor de la Tierra. Al menos mientras la sonda pueda maniobrar para mantener su escudo enfrente del horno solar.

Lo que no será mucho comparándola con otras naves que la Tierra ha enviado a espacio. La PSP fue construida para darle 24 vuelas al Sol. Después de eso su combustible se agorará y no será capaz de maniobrar su escudo. El Sol la convertirá entonces en brillantes iones que se unirán al viento solar al que ella fue enviada a estudiar. Algunos de ellos formarán parte de futuras auroras boreales.

Una vieja idea

Fue en 1958 cuando se propuso por primera vez la idea de enviar algo al Sol para estudiarlo de cerca. En ese entonces era rayano con la ciencia ficción pensar en una nave que penetrara la zona íntima del Sistema Solar más allá de la órbita de Mercurio. Fue una idea profética ampliamente superada por la PSP ya que Mercurio, en su punto más cercano al Sol, se sitúa a unos 40 millones de kilómetros.

Quizás estemos muy lejos de algo como el Sundiver, la nave de estudio solar propuesta por David Brin en su novela del mismo nombre, pero algún día los humanos podrán calentarse las manos a un palmo de narices de los fuegos de la creación.