Vivir en Antártida, ¿posible o imposible?

Vivir en el más inhóspito lugar del planeta no debe ser nada fácil. Antártida puede matarte si nada más tienes un mal pensamiento.

¿Cómo hacen entonces los valientes/dementes que se atreven a establecerse allí?

Es que conocen, o aprendieron por las malas, los secretos para no morir tan rápido en la Antártida.

No te atrevas a quedarte para pasar el invierno

¿Invierno? ¿Es que la Antártida tiene un invierno? ¿No es ella un gigantesco, desolado, despiadado, cruel, inhumanamente frío, invierno?

Allá abajo viven aproximadamente 4.000 personas y la gran mayoría huyen durante el período que va de marzo a noviembre de cada año, los meses invernales.

El lugar más poblado es la base norteamericana McMurdo que mantiene unos 1.200 científicos y otros durante el verano.

Finlandia, Chile, Argentina, Japón, Alemania, también mantienen poblaciones más o menos estables.

Si te quedas a invernar toma sesiones terapéuticas

A pesar de todo, temperaturas de -75C no son suficientes para desanimar a algunos bravos temerarios que se quedan. Pero eso no es juego. Es serio, eso no es juego. Las exigencias físicas, el aislamiento, la falta de luz solar (n invierno no sale el sol por meses), pueden afectar seriamente el ánimo y son capaces de producir severos casos de depresión.

No en balde es la época, a pesar de la reducida población, en la que más fiestas se hacen.

Aprende a hacer de todo

No sólo científicos viven en la Antártida, alguien tiene que lavar la ropa de todos esos locos que sólo tienen ojos para el hielo, el viento o los pingüinos. Además hay comida por hacer, tienda de provisiones que atender, baños que lavar, correo que repartir, máquinas que reparar.

En fin, la vida funcional de 4.000 personas requiere todo un rango de habilidades y profesiones, y es tremendamente útil ser ducho en algunas de ellas. Recuerda que estás en la Antártida, si se daña la silla de tu escritorio no hay otra en unos 2.000 km de hielo alrededor.

Prepárate para una vida comunal

No me refiero al comunismo, válgame Dios, no. Hablo de una vida de “muy cercanos” contactos todo el tiempo. Alguien dijo que vivir en la Antártida es como vivir en una universidad, compartiendo cuartos, con baños comunales, comiendo juntos en la cafetería, etc.

Esto no solamente es inevitable, es muy provechoso para combatir la soledad y depresión.

No te apoyes demasiado en el internet

Claro que hay servicio de Internet, pero no es muy rápido ni muy confiable. Además los científicos tienen absoluta prioridad sobre el ancho de banda, de manera que ni sueñes con esa no-me-importa-que-no-me-hables-porque-tengo-mis-amigos-virtuales actitud.

En suma, aprende de los mejores, fíjate en los pingüinos: comen simple y crudo, no le echan de menos a los árboles, y se ríen del frío.