9 cosas que te harán feliz si NO las tienes en tu cuarto

¿Cuál es la habitación más importante de tu casa? Hay varios candidatos, unos dicen que la cocina, otros dicen que el baño, otros apuestan por la sala. Pero el voto de la mayoría está en el dormitorio.

El dormitorio es donde comienzas tu día y donde lo terminas y aunque sus detractores dicen que la mayor parte del tiempo que pasas en él estás inconsciente es precisamente ese tiempo, con las luces apagadas, lo que te permite tener la vida plena que tienes.

Además, es allí donde amas. Eso ya lo hace un lugar especial, a menos que seas un practicante del “como sea y donde sea”.

No tener en tu dormitorio estas cosas te ayuda a tener una vida más saludable y feliz. Toma nota.

  • Casi todas tus alergias y malestares respiratorios son causados por la acumulación de polvo de las alfombras. Además hay otro factor, los ácaros, esas cosas feas que viven en lugares polvosos y son fuente de muchas enfermedades. Si no te gusta sentir el piso frío al levantarte usa una alfombra de área. Menos piso peludo menos polvo.

  • Colores brillantes. La idea de ese cuarto se puede resumir en una palabra: relajamiento. Los colores brillantes y fuertes son estimulantes ideales para la sala o comedor, pero en tu cuarto usa pasteles que te inviten a la tranquilidad.

 

  • Cortinas translúcidas. Cuando llega la hora de dormir tú necesitas oscuridad, no luz. Tú no quieres alteraciones de tu ritmo circadiano, quieres que todo te induzca a dormir en paz. Una cortina que deja filtrar la luz permite que toda la contaminación lumínica del exterior te moleste.

 

  • Mensajes o adornos sarcásticos en las paredes. Si posees un gran intelecto tal vez te atraiga este tipo de aderezos irónicos, pero déjalos para la sala. Que tu dormitorio sea un lugar de paz.

  • Yo se…yo se…es difícil. El celular está más cerca de nosotros que nuestro siamés, pero recuerda que en el dormitorio estás tratando de lograr un ambiente relajante que llame el sueño hacia ti. Reconoce que el teléfono no ayuda mucho cuando se trata de dejar al mundo atrás.

 

  • Una cama mal posicionada. ¿Feng shui? Que tus pies no apunten hacia la puerta. Que la cabecera no esté en la pared que da hacia el baño. Que puedas ver la puerta del cuarto desde la cama. Si te gusta el feng shui sabrás que esto es así. Si no te gusta no te cuesta nada probar y notar los resultados.

  • Lo siento pero es la verdad. Los animalitos son como alfombras que caminan. Ya hablamos de esto.

 

  • Mil cositas pequeñitas regadas por todas partes. El orden y la sencillez son el secreto de la serenidad, y el desorden es el padre de la confusión. Esto lo dijo un chino en el siglo tal.

 

  • Televisión. Otro balonazo duro al estómago. Está demostrado que la luz de la tele desbarranca la producción de melatonina y tu ciclo diurno-nocturno.