El lunfardo. Un lenguaje americano único

Congrepa Drope:

Le refilo por diome de esta cerrada, el cartabón del bacán de quien le chamuyé en el bulín de su minushia. Porque me batieron la cana, yo me encuentro amurado, pues fui mancando por un rati sucio en un bondi, en el momento que le tiraba la lanza a un grongui.

¿Entendiste?

Esto es parte de una carta que escribió un reo a uno de sus amigos en el año 1915.

Ahora te la presento en español normal.

Compadre Pedro:

Le doy por medio de esta carta el prontuario del sujeto de quien le conversé en la habitación de su querida. Porque me delataron, yo me encuentro preso, pues fui sorprendido en el autobús por un detective insobornable, en el momento en que intentaba robarle a un italiano.

¿Mejor no?

La carta original está escrita en lunfardo, jerga popular que se desarrolló en Argentina, en el área de Buenos Aires, en la segunda mitad del siglo XIX.

Origen

Originalmente era hablada por las clases bajas, y media baja, de la sociedad argentina, especialmente, por hampones y delincuentes que la usaban para hablar con libertad de sus vidas sin que los entendieran los demás.

Se dice que surgió por la inmensa inmigración europea que llegó a Argentina en los 1.800s, procedente principalmente de España e Italia, cada uno de ellos aportando su lenguaje que se mezcló con palabras nativas, africanas y gauchescas.

Evolucionó a través de varias etapas, pasando por el cocoliche (mezcla de español e italiano), aceptando palabras del gauchesco, adaptando expresiones del vesre (modalidad de inversión de sílabas), palabras del francés y del occitano.

Como dije, nace como argot gremial delincuencial, pero con el transcurso del tiempo se extiende a otras capas sociales infiltrándose incluso en las artes como la lírica de canciones y la poesía.

Posteriormente se exporta a otros países: Uruguay, Chile y Paraguay, que comienzan a integrar expresiones lunfardas a sus propios usos del español.

Ejemplos

Algunos ejemplos del lunfardo que tal vez hayas oído son:

Laburo: Trabajo, de la palabra italiana “lavoro” que significa también trabajo.

Bacán: persona muy adinerada, elegante y amistosa. Proviene del genovés “bacàn”, que significa patrón.

Engrupir: engañar. Del genovés “gróppo”: nudo, atado, envoltorio.

Jai, jaife, jalaife: persona elegante, adinerada. Proviene de “high life” (alto nivel de vida).

Sharap: cállate. De “shut up”.

Bichicome: vagabundo.

Pucho: resto de algo, colilla de cigarrillo.

Tira: policía encubierto o policía

A la marchanta: como venga, sin planes ni preparaciones, al azar.

A la bartola: sin esmero, como salga.

Al voleo: sin rumbo fijo, elección sin selección detenida, indiscriminada.

Al divino botón: sin motivo.

Al cuete (cohete): de balde, inútilmente.

A los ponchazos: en forma desordenada.

Al contado rabioso: en efectivo.

Hoy en día el lunfardo tiene alrededor de 6.000 palabras y está inextricablemente integrado con el español popular de Argentina, Uruguay y Paraguay.