Sobre cómo un artista ciego hace arte con globos

“Y aun la ceguera del ciego y su andar a tiento han de dar fe del poder del sol que miró”… “Así habló Zaratustra” (1883), Friedrich Nietzsche

 

¿Cómo puede una persona ciega hacer arte? Podría ser músico, por ejemplo, podría ser poeta o escritor, podría incluso modelar con arcilla.

O podría usar globos de colores.

Esto es lo que hace Goh Hong-seok, un artista sur coreano de 45 años de edad que está considerado legalmente ciego. De acuerdo con Goh sólo conserva un 10% de su visión original lo que le impide ver nada excepto muy vagas formas oscuras, sin detalle ni color.

La causa

Goh fue víctima del síndrome de Behçet, conocida también como la enfermedad de la ruta de la seda, que causa severas inflamación de los vasos capilares por desequilibrios del sistema inmunológico y que puede afectar diversos sistemas y órganos.

En el caso de Goh fueron sus ojos, lo que le provocó una disminución gradual de la visión cuando él era un adolescente impidiéndole continuar con sus estudios.

Como resultado del intenso dolor y su incapacidad de estudiar Goh se refugió en casa aislándose del mundo. Él cuenta que fue in período difícil pero tuvo la entereza suficiente para buscar nuevas formas de darle a su vida significado.

Probó varias soluciones sin encontrar algo enteramente satisfactorio.

Entonces descubrió los globos.

La solución

Al principio eran muñecos y adornos para fiestas pero Goh encontró que podía extender su imaginación a otras cosas. Él afirma que el hecho de ser ciego efectivamente lo benefició liberándolo de los moldes y patrones de otros artistas y porque, dentro de la oscuridad que lo rodea, puede proyectar mejor sus ideas sin interferencias.

Además cuenta con la ayuda de su esposa quién lo orienta en el diseño y plasmando los diseños mediante dibujos que ella hace siguiendo sus indicaciones.

Goh piensa que los globos son ideales para una persona como él porque le ofrece la oportunidad de “manipular” táctilmente su arte y estar más consciente de las proporciones y volumen.

Su obra es, por fuerza, de grandes dimensiones y, lamentablemente, efímera. La vida de un globo inflado no es lo que se dice larga, de allí que sus exhibiciones son un período de gran actividad por la exigencia de crearlo todo pocos días antes de su apertura al público.