¡No siempre lo que huele delicioso es sabroso…y a veces muerde!

Todos los seres vivientes tienen un olor característico, por fuera depende de que tan pulcro pueda ser, y por dentro de que tan sano pueda estar. Pero, ¿sabías que algunos animales pueden oler a golosinas? Existen animales que producen aromas bastantes comunes para los humanos.

Uno de esos animales es el manturón, o Gato Osuno, que vive en el sudeste asiático. Estos animales no son ni osos, ni tampoco gatos, pero por extraño que parezca, huelen a ricas palomitas de maíz con mantequilla derretida. ¡Más increíble aun es que este aroma proviene de su orina! La orina del manturón contiene un compuesto químico, denominado 2-AP, que también se encuentra presente en la palomitas de maíz recién hechas. Así que la próxima vez que visites los bosques de Tailandia, o Vietnam, y huelas el aroma a palomitas de maíz, no te emociones, lo más probable es que un manturón este orinando cerca de ti.

Otro caso del que vale la pena hablar, es el de los chihuahuas. Este animal doméstico huele a tortillas de maíz. Pues sí, resulta que estos perros tienen bacterias en sus patas que, cuando son expuestas a una alta humedad ambiental, producen un aroma delicioso.

La hormiga citronela es otro ejemplo, esta emite una sustancia llamada ácido fórmico cuando se siente agredida por los depredadores. Pues resulta que el ácido fórmico posee un fuerte olor a ácido cítrico. Por lo tanto, cuando estas hormiguitas atacan el aire se impregna con el aroma de limones.

Existe también el Milpiés Plano en los Estados Unidos, que secreta, en modo de defensa contra los depredadores, una sustancia llamada cianuro de hidrogeno que huele a cerezas o a almendras, dependiendo de a quien le preguntes.

La Mariposa Almirante Blanca, huele a gaulteria. Se piensa que esto sucede debido a que su alimentación se basa en flores de la misma planta. Pero la pregunta obligada seria, ¿cómo emiten este olor? La respuesta es defecando.

También tenemos un insecto que huele a menta. El curioso insecto palo australiano es un diminuto animal de tan solo diez centímetros de largo que, al sentirse en peligro, segrega una sustancia con un intenso aroma a menta.

El reino animal es toda una caja de sorpresas que al parecer no tiene fin. Las maravillas de la naturaleza no cesan de asombrar y basta solo con abrir los ojos y para encontrar criaturas que desafían la lógica y le dan color, y olor, al mundo.