¿Quién fue Junko Furuta?

A finales de los ochenta, en Japón se mostraba delincuencia, asesinatos y violaciones, era una sociedad degenerada, en especial en la prefectura de Saitama, localizada en Tokio, en donde ocurrió uno de los casos más hablados y tristes en aquellos tiempos, el caso de Junko Furuta.

Ella era una joven de padres humildes, estudiante de tercer año de secundaria, de notas altas, amigable, dulce y tímida, pero se llevaba bien con las personas, según las amigas de Furuta, a ella no le gustaban las fiestas, no tenía novio y tampoco le llamaba la atención alguien

Su vida era muy tranquila y feliz hasta que se encontró con su compañero Miyano Hiroshi, el cual estaba obsesionado por ella, pero Junko nunca le correspondió. El joven era de familia Yakuza, mejor conocida como la mafia japonesa, de mucho peligro. Hiroshi en esos tiempos, era temido por toda la secundaria.

A sus 17 años, la tragedia comienza cuando Hiroshi, junto con tres acompañantes la secuestraron, llevándola a casa de uno de los jóvenes, aun no se saben las razones que esgrimieron para llevársela. Para evitar disparar una alarma ellos la obligaron a llamar a sus padres para anunciarles que estaba en buen estado, ayudando a unos amigos.

La casa era de Minato Nobunaru, uno de los acompañantes, y aunque los padres de éste no entendían qué hacia la chica ahí, Hiroshi los amenazó para que no intervinieran, siendo él parte de los Yakuza, después de que la joven les suplicara ayuda.

Sus primeros días de secuestro consistían en violaciones severas por parte de cada uno, incluso vendían entradas para que la gente observara aquella tortura, se estima que aproximadamente 100 personas fueron espectadores y mantuvieron silencio. Furuta también fue obligada a masturbarse mientras ellos bebían cerveza.

También se estima que ella recibió más de 400 violaciones, aún se desconoce el número de personas. Sus secuestradores solo la alimentaban con la orina de ella y cucarachas.

Ellos la sometieron a las peores torturas, desde romperle los huesos con los pies y amputarle un pezón con un alicate, hasta introducirle tijeras, botellas, artefactos pirotécnicos e incluso una lámpara caliente que le rompió sus partes íntimas.

En el día número 44 del secuestro la joven fue retada a jugar Mahjong, un juego de mesa de origen chino, el cual ella ganó, causando furia en aquellos jóvenes que le rociaron gas en sus extremidades para incendiarla.

Furuta murió dos horas después y sus secuestradores la dejaron abandonada en la basura, justo en las afueras de Kioto. Poco después del atentado un informante de los Yakuza delató a los asesinos quienes fueron arrestados y puestos a disposición judicial.

La vida de esta joven fue adaptada a través de las pantallas, la banda de metal japonesa “The GazettE” proyecta un videoclip en homenaje a ella llamado Taion o Temperatura. También se realizó un manga sobre este caso titulado High School Girl in Concrete o La Chica del Concreto, dibujado por Uziga Waita.