¿Quieres ser inmortal? Aprende a nadar

Todo ser vivo nace, crece, se desarrolla, reproduce y muere. Este es el curso de vida más conocida por la humanidad. ¿Pero, sabias que hay seres vivos que son capaces de rejuvenecer continuamente?

El ser humano promedio tiene un ciclo de vida entre 70 y 80 años y a través de la historia las personas han buscado la manera más eficaz de retardar el envejecimiento sin resultados. Sin embargo, en el mundo animal existen dos criaturas que la mayoría de las personas llamaría insignificantes pero que han logrado lo imposible. ¡Estas criaturas son capaces de vivir varios siglos sin  pestañear; son virtualmente inmortales!

En los mares encontramos la medusa Turritopsis Nutricula.

Este curioso animal es capaz de revertir la edad biológica de sus células. Es decir, al llegar a la vejez, rejuvenece y vuelve a vivir su ciclo de vida, al final del cual repite lo antes hecho y vive así indefinidamente. Según los estudios realizados, Turritopsis rejuvenece cuando pasa por algún evento traumático. Al pasar por algún tipo de evento físico, sus células se transforman, y es como si volviera a nacer.

También bajo el mar, tenemos a la Hidra.

Esta especie, miembro de la familia de los cnidarios, no solo es inmortal, sino, que es eternamente joven. Estudiosos han persistido en demostrar que la hidra sí puede morir, obteniendo hasta ahora intentos fallidos.

Existe también un grupo de especies marinas que si no se consideran inmortales, están bastante cerca. Una de ellas es la Esponja marina Monorhaphis chuni.

Según los biólogos marinos, estas esponjas pueden llegar a tener 11.000 años de vida y se encuentran en las profundidades de los mares tropicales.

Existen almejas que consistentemente viven un promedio de 225 años. La más vieja registrada hasta ahora murió a los 507 años.

En el océano del hemisferio norte encontramos al Tiburón de Groenlandia…

…cuyo promedio de vida oscila alrededor de los 272 años. Según los datos, el más viejo murió con más de 400 años.

La Ballena de Groenlandia…

puede pasar de 200 años de vida. Habita en el ártico, y se dice que las gélidas aguas aportan a su longevidad. El Erizo rojo, que normalmente vive más de 200 años solo muere en manos de los depredadores.

Curiosamente, la existencia de estos seres inmortales está limitada a las profundidades de los mares y océanos del planeta. Tal vez haya algo en el agua.