¿Sabías que miles de años antes de Cristo ya se morían de cáncer?

A lo largo de la historia, el Cáncer ha sido una de las enfermedades más devastadoras que ha existido; pocas otras aflicciones son capaces de causar tanta miseria como ella. El Cáncer no solo consume el cuerpo, también carcome la mente y aterroriza, sin misericordia, a las familias y seres queridos de aquellas pobres almas que lo padecen.

Cada año docenas de millones de personas son diagnosticadas con este monstruo de la naturaleza y cada año millones de ellas sucumben a él; y si te cuento desde cuando estamos sufriendo de esta insidiosa enfermedad, la pregunta de “hasta cuando padeceremos de él” no parece tener una respuesta alentadora.

Esta es la historia del Cáncer.

La documentación histórica sobre el Cáncer empieza en la antigüedad. En el antiguo Egipto, durante el reinado de los faraones, unos 3.000 antes de Cristo, ya se había descubierto la enfermedad. Aunque no se le había dado nombre, quedó registrado en múltiples manuscritos donde se describían sus características. De estos antiguos manuscritos, tal vez el más famoso es el Papiro de Edwin Smith donde se describen en detalle ocho tipos de ulceras, cuya única forma de eliminarlas fue con la cauterización.

Miles de años más tarde, el gran Hipócrates, conocido como el padre de la medicina, manejó los términos carcinos y carcinomas. Estas palabras griegas se refieren al cangrejo ya que Hipócrates veía una semejanza entre la forma del tumor con el aspecto físico del crustáceo. Medio siglo antes del nacimiento de Cristo, un doctor romano de apellido Celsus, logro plasmar el término Cáncer como nombre de la enfermedad. No fue sino hasta aproximadamente 200 años después de Cristo que el griego Galeno  introdujo al vernáculo medico la palabra Oncos, la cual es utilizada para denominar a los especialistas en la enfermedad, Oncólogos.

A lo largo de miles de años hubo docenas de teorías que trataban de dar sentido a esta terrible mal. Durante siglos se creyó que los humores del cuerpo humano, tales como la sangre y la bilis, lo producían. No fue sino hasta el siglo XIX que se descubrió que los tumores cancerígenos estaban compuestos de células malignas; aunque incluso en la década de los 1920’s doctores de renombre todavía creían que el cáncer era producido por trauma y hasta por infección parasitaria.

Gracias a los avances en los campos de biología y genética del último siglo hoy en día se conoce mucho más sobre los mecanismos de oncogénesis y tumoración. A pesar de que llevamos miles de años padeciendo de esta enfermedad, y a pesar de que hoy en día contamos con múltiples avenidas de tratamiento para los pacientes con cáncer, todavía no existe cura. Lo más deprimente de todo es que algunos expertos nos dicen que tal vez una cura para el cáncer simplemente no es posible. ¡Pero no perdamos la esperanza, si bien nosotros no hemos podido con él, él tampoco ha podido con nosotros!