Un gusano podría ayudarte a reconstruir tus músculos

Hay una plaga que ha afectado los cultivos de soya desde siempre, causando pérdidas en el orden de billones de dólares, conocido como el nematodo del quiste de la soya, un parásito que ataca el sistema de raíces de la planta.

Este gusanito pasa por cuatro etapas en su ciclo vital, cuando sale del huevo, en su etapa juvenil, se dedica a recorrer su ambiente buscando comida. Posteriormente el macho adulto entra en una etapa de inmovilidad, se vuelve sedentario, sufriendo una degeneración total de los músculos.

Los investigadores descubrieron además que el gusano sufre un deterioro general de sus neuronas y cesa completamente la producción de un tipo de neurotransmisor, específicamente asociado a los sistemas musculares, conocido como GABA.

Todo esto representa para el gusano una disminución drástica de su masa muscular, cuando los músculos se encogen, separándose de la cutícula del exoesqueleto.

¿Qué es lo que los científicos ven en todo esto?

De alguna manera, el gusano del quiste se las arregla para superar esa total condición de degeneración de su sistema de locomoción.

De su etapa juvenil móvil entra en una condición inmóvil para luego continuar su ciclo vital pasando a ser de nuevo un macho adulto móvil que sale a buscar las hembras.

El mecanismo por medio del cual el gusano logra esto no es ahora conocido pero es buscado con gran interés porque ofrece una posibilidad de desarrollo de tratamientos para las enfermedades neurodegenerativas humanas.

Las investigaciones se enfocan precisamente en los receptores específicos del GABA dado que éste sería el responsable del reinicio de la etapa móvil.

Un gusano es mejor que un ratón

Hasta ahora los estudios de enfermedades neurodegenerativas se apoyaban en experimentos con ratones, en los que se simulaba la degeneración mediante manipulaciones artificiales producidas en el roedor. Pero ahora los científicos y médicos pueden ver lo que la evolución diseñó naturalmente para superar condiciones neurodegenerativas graves.

Los gusanos del quiste de la soya son animales complejos con un ciclo de vida orgánico que nos da la oportunidad de buscar una solución para uno de las enfermedades más crueles.

Un gusano que provoca pérdidas billonarias al cultivo de uno de los alimentos básicos de la humanidad, y que ahora ofrece una esperanza para la cura de un terrible mal.

De verdad que en este mundo no sobra nada.