Debate: Prostíbulos de muñecas, ¿a favor o en contra?

El tema de las muñecas sexuales siempre es controversial, pero esta nueva modalidad o tendencia eleva la discusión a otro nivel.

Hasta ahora el uso de una muñeca para satisfacer necesidades sexuales era algo personal, que se hacía discretamente, en la privacidad del hogar. Desde el momento de la compra hasta su recibo en cajas anónimas, todo el proceso podía hacerse sin que tu vecino se enterara o sospechara siquiera qué estaba pasando.

Sin embargo, ahora puede que ese vecino decida montar un prostíbulo en la esquina de tu barrio. Lo malo es que, técnicamente, eso no sería un prostíbulo, así que no se sabe que podrías hacer con respecto a eso.

¿Son prostíbulos o no?

Para mediados de septiembre de este año está previsto abrir el primer burdel de muñecas en América, en la ciudad de Toronto, Canadá.

Su campaña publicitaria, cuyo eslogan dice “Somos el primer prostíbulo en América del Norte que ofrece servicios sexuales con las más bellas chicas de silicón”, se enfoca en tres puntos básicos.

Uno, es un negocio donde no habrá ningún tipo de interacción entre humanos, eliminando todos los problemas de higiene, o de otra índole, que siempre son motivo de preocupación y rechazo por la sociedad.

Dos, se garantiza la completa sanitación de las muñecas para estar libres de contaminantes de ningún tipo, incluyendo los biológicos.

Y tres, ofrece servicios más económicos de lo usual.

En Toronto los burdeles son ilegales, sin embargo, el gobierno local otorga licencias a negocios de entretenimiento para adultos.

Toronto no es la primera

A comienzos de este año Xdolls abrió sus puertas en París. Los prostíbulos también son ilegales en Francia pero los dueños de Xdolls afirman que su negocio es un “centro de juegos” puesto que allí no hay lo que define a un prostíbulo, las prostitutas.

Un dilema moral

Esta nueva concepción del negocio del sexo ha sido enfrentada por varias personas y movimientos. El grupo anti prostitución francés Mouvement du Nid los describe como un lugar donde se hace dinero simulando la violación de mujeres.

Otro personaje público dijo que ese negocio representa la más vil deshumanización de la relación entre hombre y mujer.

Sus defensores argumentan que el uso de muñecas puede aliviar la presión sobre personas que, por alguna razón, tienden a violentar sexualmente a las mujeres, ofreciéndoles un escape sin dañar a nadie en particular.

Si alguien no puede tener sexo de ninguna otra forma, o quiere experimentar lo prohibido, o desea mantener su monogamia, las muñecas pueden ser una salida.

Algunas personas piensan que el uso de muñecas que simulan niños o niñas pudieran contribuir a mantener a los pedófilos bien lejos. Sin embargo, el forense criminalístico Xanthe Mallet, de la Universidad de Newcastle, piensa que el uso de muñecas podría envalentonar a los ofensores sexuales y pedófilos en vez de tranquilizarlos.

Por su parte, el público está en los dos lados, unos a favor, otros en contra.

¿Y tú?