Los increíbles cerebros de los animales

Uno de los más espectaculares logros en la evolución de la vida es la aparición del cerebro. Desde tan sólo unas pocas neuronas hasta el cerebro de la ballena azul, que pesa 8 kg, este órgano hizo posible la sofisticada expresión sensorial que la vida desarrolló en el planeta.

Su aparición permitió que la vida pudiera optar por formas cada vez más complejas con conductas y comportamientos infinitos en su variedad y belleza.

Y la vida, como siempre, nos sorprende con la gran cantidad de soluciones que encontró también para esta maravillosa creación.

Arañas

Las arañas tienen un cerebro tan grande, comparado con su masa corporal, que se derrama hasta sus piernas. El Instituto de Investigación Tropical Smithsonian descubrió que el cerebro de las arañas más pequeñas ocupa casi el 80% del volumen del cuerpo. Decir que ellas son puro cerebro no está lejos de la realidad. Mira lo astuta que era Ella-Laraña.

Sanguijuelas

Nuestra relación con ellas ha sido de amor-odio. Asquerosas chupadoras de sangre que se usaron durante mucho tiempo para tratar y curar infecciones. Las sanguijuelas son animales que rompen moldes: tienen 10 ojos, 300 dientes y 32 cerebros. Si quieres ver cómo lucen los gusanos de la arena de Arrakis, el Shai’Hulud, observa a una sanguijuela con una lupa.

Calamar gigante

El cerebro de este monstruo tiene forma de dona y rodea su esófago, por lo que te imaginarás todo el trabajo que se toma el calamar para no atragantarse. Increíblemente, este animal, considerado de los más inteligentes depredadores del mar, con un peso de 150 kg y 10 tentáculos para coordinar, tiene un cerebro que pesa solo 15 g.

El cerebro más pequeño

La Megaphragma mymaripenne es una avispa pero, a pesar de tener todo lo que una avispa necesita para ser avispa, es más pequeña que una amiba. Es tan pequeña que su cerebro se destruye cuando la avispa se hace adulta porque no le cabe en la cabeza.

El pájaro carpintero

¿Cómo pueden hacerlo? En serio, siempre me hice esa pregunta: cómo pueden golpear de esa manera la madera a 24 k/h, miles de veces al día, sin volverse locos o reventar un aneurisma. Primero, su cráneo es una maravilla de ingeniería estructural y segundo, su cerebro está lleno de burbujas de aire para amortiguar los impactos.

Delfines

Su cerebro es más grande que el nuestro, pero esto no es raro, muchos animales lo tienen. Lo extraordinario es que su cerebro, su neocórtex, es más complejo que el humano y su cerebelo presenta más circunvoluciones. Todos los estudiosos del asunto afirman que el cerebro del delfín es lo suficientemente complejo para soportar la presencia de conciencia y autoconocimiento.